Peugeot con su 'concept car' o coche concepto Polygon, ha vuelto a demostrar que los prototipos no son algo para exhibir únicamente en los Salones del Automóvil, sino que son auténticos laboratorios de ideas y muchas de las soluciones que proponen pasan posteriormente a vehículos de calle, de producción en serie. En el caso del Peugeot Polygon fue uno de los protagonistas del pasado Salón de Bruselas. Pero terminado el evento este espectacular prototipo ha iniciado una gira por Europa para mostrar los rasgos que definirán a los futuros automóviles de la firma del león. Es como una especie de viaje al futuro o, lo que es lo mismo, el futuro ha viajado hasta el presente.
La primera parada del Peugeot Polygon en su periplo europeo ha sido en Madrid, donde ha podido verse del 23 al 25 de enero en el aparcamiento público del Paseo de la Castellana, 73, junto a Nuevos Ministerios. Además de estar expuesto estos días hubo una jornada previa para la prensa especializada, que tuvo ocasión de ponerse al volante del Polygon y dar unas vueltas por el interior del aparcamiento para experimentar en primera persona el funcionamiento de su innovador sistema de dirección por cable (by-wire). Porque el Polygon es un concept car que se puede ver, tocar y también conducir.
Con menos de 4 m de longitud, el Polygon concentra las tecnologías más avanzadas en unas dimensiones muy compactas, en tanto apunta hacia un futuro responsable con más materiales reciclados, menos piezas, componentes intercambiables y nuevos métodos de fabricación eficientes. Aporta elementos de diseño y tecnología que incorporará Peugeot en vehículos de serie. A nivel de diseño exterior una serie de micro-led definen el frontal, en tanto las tres garras de la icónica firma luminosa de la marca se reinventan en un diseño horizontal que reafirma su identidad. Esta nueva firma luminosa compuesta por pantallas micro-led, mientras el vehículo está parado, se anima en la parte delantera y trasera con diversas configuraciones gráficas y de color. La sincronización entre la parte delantera y trasera crea un entorno armonioso que realza las tres garras mediante un intenso brillo.
Volante Hypersquare y dirección por cable
Pero sin lugar a dudas el aporte tecnológico de mayor calado es el revolucionario volante Hypersquare, que dice definitivamente adiós al tradicional volante circular para adoptar un formato rectangular, y que lleva ligada la no menos revolucionaria dirección por cable (Steer-by-Wire). El Hypersquare además reinventa la ergonomía del habitáculo, pues incorpora cuatro módulos circulares en cada esquina que permiten controlar las distintas funciones del vehículo con solo mover un dedo, sin soltar las manos del volante. La innovación también llega de la mano de la instrumentación. Se acabaron las pantallas en el salpicadero, convirtiéndose el propio parabrisas en una pantalla en la que toda la información se refleja por medio de un panel micro-led situado detrás del volante. Una superficie de proyección enorme, 24 cm de ancho por 74 cm de alto, lo que equivale a una pantalla de 31 pulgadas. Situada directamente en la línea de visión del conductor, maximiza la seguridad y evita cualquier distracción.
La vanguardista dirección por cable (Steer-by-Wire) es una tecnología tremendamente sofisticada y empleada desde hace tiempo en aeronáutica, que prescinde de la tradicional conexión mecánica para mover las ruedas directrices del vehículo. Al girar el volante unos sensores convierten el giro en impulsos eléctricos que envían la información a una centralita, que es la encargada de enviar la señal al motor eléctrico encargado de accionar las ruedas. Hay que apuntar que este sistema ajusta la relación de dirección en función de la velocidad.
Cuando se circula a bajas velocidades o para aparcar, el Hypersquare permite maniobras rápidas, fáciles y precisas sin mover las manos del volante ni dar múltiples vueltas, ofreciendo un confort inigualable durante las maniobras a la vez que una sensación única de agilidad. La rotación máxima en cada dirección es de 170º, lo que supone poco menos de una vuelta completa, en comparación con las tres vueltas completas de un volante convencional. A velocidades más altas basta con un pequeño giro en el Hypersquare para dirigir la trayectoria del coche, por lo que brinda una gran capacidad de respuesta y una precisión excepcional. En 2027 esta tecnología Steer-by-Wire pasará a la producción en serie, siendo Peugeot la primera marca generalista en introducirla en un vehículo de calle.