El benjamín de la familia Alfa Romeo es el Alfa Romeo Junior, un SUV de 4,17 m de longitud que se inscribe en el concurrido segmento B-SUV. Dentro de la gama Junior, curiosamente,  el modelo más potente no es de combustión, ni tampoco híbrido, es simple y llanamente cien por cien eléctrico; se trata del Alfa Romeo Junior Elettrica Veloce o simplemente Veloce, dado que el acabado Veloce se reserva exclusivamente para este potente SUV eléctrico de 280 CV.  En principio puede parecer chocante que una marca caracterizada por una legendaria tradición deportiva se decante por un modelo eléctrico como tope de gama. Pero son los tiempos que corren. No obstante la firma italiana ha sabido adaptarse a los mismos sin perder su esencia. Una esencia que respeta su rico pasado, un valioso legado en el que se encuentran valores como deportividad, estilo, culto a la tradición o placer de conducción

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Pasado y presente de Alfa Romeo plasmados en esa cola truncada que directamente evoca a la del Alfa Romeo Spider Duetto III de 1983, con su gran alerón negro integrado

A pesar de las reticencias de algunos “Alfistas”, los aficionados o propietarios más puristas, las líneas del Alfa Romeo Junior sugieren estilo, puro diseño italiano inspirado en el pasado de la marca. Si para los gustos se hicieron los colores, no menos cierto es que emana una gran carga de atractivo desde cualquier ángulo o perspectiva. Por otro lado, el Junior Elettrica Veloce pone sobre el tapete que electrificación y deportividad pueden ir perfectamente de la mano. Algo que en un Alfa Romeo se tiene que dar por sentado, donde las sensaciones y las fuertes emociones al volante constituyen sus señas de identidad, como reza su lema: corazón deportivo. Con su potente motor eléctrico de 280 CV y un par de 345 Nm, el Alfa Romeo Junior Veloce se ha diseñado para emocionar. Buena prueba de ello la constituye el hecho de que su puesta a punto ha sido realizada por el mismo equipo de ingenieros  de la marca que crearon proyectos únicos, como es el caso de los Alfa 4C, 8C, Giulia y Stelvio Quadrifoglio y Giulia GTA. Un concentrado tanto de ingeniería como de saber hacer.

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Culto al diseño con un deportivo interior

Hablar del Alfa Romeo Junior significa hacerlo de Alejandro Mesonero-Romanos, su creador y director de diseño en Alfa Romeo. Aunque no es el primer Alfa Romeo salido de su lápiz, pues fue el exclusivo 33 Stradale, en el fondo puede decirse que si lo es a nivel comercial, de gama de calle. El diseñador español ha sabido plasmar en las líneas del Junior el rico legado de la marca a través de toda una serie de evocadores detalles, mezclándolo con su ingenio creativo.

Deportividad y belleza concentradas en 4,17 m de longitud. Las espectaculares llantas Venti de 20 pulgadas calzan neumáticos en medida 225/40

El frontal acapara el mayor protagonismo, recoge el mítico trilobulado de la firma compuesto por sus tres característicos elementos, el Scudetto y las dos bigoteras laterales. El Junior Elettrica Veloce adopta el llamado Scudetto Progresso, que acoge un relieve con la silueta del Biscione. También monta cristales oscurecidos, faros Full Matrix Led adaptativos y las exclusivas llantas de aleación Venti de 20 pulgadas. Como complemento los retrovisores en negro o el logotipo del Biscione en el pilar C.

Si la carrocería rezuma esencia Alfa por los cuatro costados, esa misma sensación se tiene cuando se accede al interior. Como viene siendo habitual la consola central está orientada al conductor, un personaje siempre mimado por la marca. Ante el conductor se presenta un salpicadero de corte deportivo y original factura, con una serie de elementos ya conocidos que constituyen un guiño a Alfa Romeo. Es el caso de la tradicional doble visera a modo de  cannocchiale (catalejo) que cubre el cuadro de instrumentos o las salidas de aire con forma de quadrifoglio (trébol de cuatro hojas). Tanto para el cuadro de instrumentos como para el sistema multimedia se contemplan pantallas de 10,25 pulgadas.

Genuino sabor Alfa en el interior. Cuadro de instrumentos tipo cannocchiale (catalejo) y aireadores de los extremos con forma de quadrifoglio (trébol de cuatro hojas)

Chasis específico

El Alfa Romeo Junior Elettrica Veloce cuenta con un chasis específico, puesto a punto exhaustivamente para pasar al asfalto con eficacia los 280 CV del electromotor. Para esta labor cuenta con un diferencial Torsen D, un sofisticado diferencial mecánico autoblocante o de deslizamiento limitado que en curvas rápidas o con fuertes apoyos efectúa un equilibrado reparto de par entre las ruedas delanteras en función de las condiciones dinámicas y de la adherencia, minimizando el subviraje a la vez que aumenta la estabilidad del vehículo en las curvas.

La dirección es muy directa (14.6), con un justo grado de asistencia. Con respecto a la suspensión, se ha rebajado 2,5 cm, y adopta tanto muelles como estabilizadoras específicos. Asimismo son característicos los amortiguadores con doble muelle de tope hidráulico. En el capítulo de los frenos incluye discos delanteros sobredimensionados de 380 mm con pinzas monobloque de cuatro pistones, mientras las llantas de 20 pulgadas van calzadas neumáticos en medida 225/40.

Los asientos tipo baquet de la firma Sabelt son opcionales. Recogen muy bien el cuerpo a la vez que son muy cómodos

Al acomodarse en el asiento tipo baquet firmado por el especialista Sabelt se comprueba de inmediato lo bien que recoge el cuerpo, sorprendiendo a la vez lo cómodo que resulta.  Estos asientos tapizados en Alcantara y cuero son opcionales, y tienen un coste de 2.208 euros. El conductor dispone de los habituales tres modos de conducción de la marca a través del selector D.N.A. En el programa A (Advanced Efficiency) el par está limitado a 300 Nm para obtener la máxima eficiencia energética, con el N (Natural), que equivale a un modo normal para el uso diario sin sacrificar en exceso el rendimiento, se limita la potencia y la velocidad máxima. Por último, el  Dynamic proporciona la máxima disponibilidad de potencia y par con una respuesta inmediata del acelerador, endurece la dirección, el control dinámico de estabilidad se muestra menos intrusivo y, lo que es muy importante, desaparece la función de frenado regenerativo para recaer exclusivamente en los discos de freno; frenado totalmente mecánico para aumentar la sensación de deportividad.

El diferencial autoblocante Torsen reparte eficazmente el par entre las ruedas delanteras en función de las condiciones dinámicas y de adherencia

Gran dinamismo y placer de conducción

Lo bueno de los propulsores eléctricos es su inmediatez de respuesta. Así pues, pisotón a fondo en el acelerador, e instantáneamente cobra vida el electromotor de 280 CV de potencia con un par de 345 Nm que el tren delantero motriz se encarga de pasar al asfalto. Este motor eléctrico del Junior Elettrica Veloce alcanza un máximo de 15.200 rpm mientras el par máximo es constante entre 250 y 4.875 rpm. Con estas cifras ofrece unas prestaciones de primera, 200 km/h de velocidad máxima, siendo lo más significativo los 5,9 s que invierte en acelerar de 0 a 100 km/h. La batería encargada de alimentarle tiene 54 kWh de capacidad que le autoriza una autonomía WLTP de 322 km, con un consumo combinado WLTP de 18,6 kWh/100 km. Si la carga de la batería se realiza con corriente continua a una potencia de 100 kW se invierte menos de 30 minutos en recargar del 10 al 80%, en tanto en corriente alterna a 11 kW tarda en cargarse completamente 5 horas y 45 minutos.

La pisada del vehículo es inmejorable. Dibuja a la perfección la trayectoria marcada por el volante gracias al buen trabajo realizado por el diferencial Torsen, que mantiene a raya el subviraje. Por otro lado resulta muy difícil descolocar el tren trasero. No hay que preocuparse del cambio de marchas porque no las hay, el conductor solo tiene que preocupase de  acelerar todo lo que se pueda, de frenar y de manejar la dirección. El tacto deportivo no se pierde gracias a una frenada que en modo Dynamic involucra exclusivamente a los discos, es decir, es una frenada totalmente mecánica, y a una modélica dirección, muy directa  además de  comunicativa. A medida que se van haciendo kilómetros, que se coge el tacto a este pequeño SUV deportivo, se empieza a rodar más deprisa. Se tiene la impresión de que no tiene límite, se agarra como una lapa.