El Jeep Compass en esta tercera entrega ha ganado en atractivo y en prestancia. Con un diseño que respeta los clásicos estándares de la marca, lo cierto es que aporta mucha frescura. Diseñado y fabricado en Europa para ceñirse plenamente tanto a los gustos como a las necesidades del exigente cliente europeo, este Jeep Compass no renuncia a sus orígenes americanos, empezando por un diseño que de inmediato le delata. En su frontal, como no podía ser de otra forma, no falta la icónica parrilla de la marca con sus características 7 lamas verticales, cerrada en todas las versiones para optimizar la aerodinámica. Debajo de la misma se encuentra la entrada de aire para la refrigeración del propulsor en las variantes térmicas; una entrada regulable que cuenta con una trampilla practicable para mejorar el rendimiento aerodinámico. Cabe apuntar que esta parrilla va iluminada en el nivel de acabado superior, el Summit. Las señas de identidad Jeep asimismo se encuentran en el lateral de la carrocería, donde siguen teniendo el protagonismo requerido los tradicionales pasos de rueda trapezoidales.
Con 4,55 m de longitud, el Jeep Compass se encuadra dentro de la parte alta del segmento C-SUV, aunque puede rivalizar con modelos del segmento superior dada la amplitud del habitáculo. Desarrollado sobre la plataforma STLA Medium de Stellantis, con respecto a su antecesor incrementa la longitud 15 cm así como 9 cm la anchura, lo que se deja notar a efectos de habitabilidad de forma fehaciente. Los pasajeros de las plazas posteriores están de enhorabuena no solo por el gran espacio longitudinal que tienen para acomodar las piernas, sino porque además la cota de anchura en estas plazas es de las más generosas del segmento, a lo que se suma un cómodo acceso por el gran ángulo de apertura de las puertas. En línea con la notable mejora en habitabilidad, el maletero firma un volumen de 550 l, que pasa a ser un referente en su categoría gracias a una ganancia de 45 l con respecto al anterior modelo. La nota de versatilidad la pone un asiento trasero abatible dividido en tres partes, 40:20:40.
Tanto el diseño del salpicadero como de la consola central presentan una gran carga de estilo y funcionalidad, con una disposición de los distintos mandos que facilitan su uso. La ergonomía se pone de manifiesto en detalles como el mando giratorio del selector de marchas del cambio automático, el botón del freno de estacionamiento eléctrico o el interruptor del selector de modos de conducción Selec-Terrain. El vehículo cuenta con un cuadro de instrumentos digital de 10,25 pulgadas y una pantalla de infoentretenimiento de 16 pulgadas, con Head-Up Display (opcional) para presentar toda la información importante sin necesidad de apartar la vista de la carretera.
Distintos niveles de electrificación
La gama Jeep Compass alberga un amplio surtido de modelos con distintas posibilidades de propulsión, todas electrificadas. El último en incorporarse a la gama ha sido el híbrido enchufable (e-Hybrid Plug-In) que entrega una potencia conjunta de 225 CV, y que de momento constituye la opción más potente de la familia. Su sistema propulsor consta de un motor de gasolina de 4 cilindros en línea con 1,6 litros de cilindrada (150 CV) asociado a un electromotor de 125 CV, adoptando un cambio automático de doble embrague con 7 relaciones. Tiene una autonomía eléctrica de 90 km gracias a su batería de 17,9 kWh, así como una autonomía total cifrada en 983 km. En lo que respecta al consumo combinado WLTP es de 2,7 l/100 km.
Este híbrido enchufable se empieza a vender ahora en el mercado español, sumándose a los modelos de lanzamiento, un híbrido ligero de 48 V (e-Hybrid) y un eléctrico (Full Electric), disponibles desde el pasado mes de febrero. El e-Hybrid monta un motor de gasolina de 3 cilindros en línea con 1,2 litros de cilindrada (136 CV) y un motor eléctrico de 29 CV que conjuntamente desarrollan 145 CV. Incluye una batería de 0,89 kWh, corriendo a cargo de la transmisión una caja de cambios automática de doble embrague con 6 velocidades. El modelo cien por cien eléctrico (Full Electric) va propulsado por un electromotor de 213 CV y alimentado por una batería de 74 kWh de capacidad que le permite una autonomía de 500 km. Admite recargas en corriente continua de hasta 160 kW, en tanto en corriente alterna a 11 kW tarda en la recarga completa 8,3 horas, pero a 22 kW el tiempo se reduce a 4,3 horas.
Por el momento se ofrecen estos tres modelos, que cuentan con tracción delantera. Los precios del e-Hybrid parten de 43.200 euros, para el nivel de acabado Altitude, hasta los 46.700 euros (acabado Summit). Para el e-Hybrid Plug-In la horquilla se mueve entre 46.600 y 50.100 euros. Por último, el Full Electric Altitude puede adquirirse por 50.600 euros y el más equipado Full Electric Summit por 54.100 euros. Hay que apuntar que sobre estos precios no hay aplicado ningún tipo de descuento. Se espera que pasado el verano se incorporen a la gama Jeep Compass dos nuevas e interesantes variantes eléctricas. En primer lugar un segundo modelo eléctrico, también con tracción delantera pero más potente (231 CV), que gracias a una batería de mayor capacidad (89 kWh) estirará la autonomía hasta los 650 km. Como tope de gama se erigirá la segunda novedad, el Jeep Compass Full Electric 4xe (375 CV), que será el único de la familia que cuente con tracción integral gracias a un segundo electromotor de 179 CV dispuesto en el eje trasero. Con la batería de 89 kWh podrá recorrer hasta 600 km.
Rutero de vocación con aptitudes camperas.
En lo que respecta al diseño exterior, el nuevo Jeep Compass no pierde la esencia Jeep, algo muy importante de cara a su tradicional clientela. Pero a la vez evoluciona para atraer a usuarios que no se habían planteado la compra de un SUV compacto de la marca americana. Una sabia evolución que ha plasmado la tradicional solidez de Jeep por medio de unas líneas que sugieren robustez y en la misma medida refinamiento. Porque el Compass es un vehículo concebido para la carretera, pero con especiales aptitudes camperas. En su desarrollo se ha tenido muy en cuenta esta mencionada vocación dual. Aunque esté enfocado preferentemente al asfalto, a la hora de diseñarlo se han considerado factores que facilitan bastante su uso en caminos y pistas forestales.
De cara a los gustos del usuario europeo, la suspensión se beneficia de una nueva puesta a punto para lograr el mejor equilibrio posible entre maniobrabilidad y confort. Se ha conseguido una conducción más estable gracias a una reducción del 15% en la aceleración vertical y del 20% en el balanceo de la carrocería. A la hora de abordar sin problema terrenos irregulares cuenta con eficientes soluciones, como unas buenas cotas todo terreno. Los cortos voladizos de la carrocería propician unos prácticos ángulos de entrada (20º) y de salida (26º), a los que se suman una altura libre al suelo de 20 cm y una profundidad de vadeo de 47 cm.
Por otro lado, aunque el Jeep Compass solo disponga de tracción delantera, la tecnología también se pone al servicio del usuario en estos desplazamientos campestres. El conductor dispone del Selec-Terrain en todas las variantes del Compass. Este sistema de modos de conducción propone cuatro programas: Sport, Automático, Arena/Barro y Nieve, para utilizar en función del escenario por el que se esté rodando. Sistema que realiza los correspondientes ajustes en la entrega de potencia y la frenada actuando sobre el programa electrónico de estabilidad (ESP), el ABS, el control de tracción y la gestión del motor. Así se garantiza la tracción, la estabilidad y el control del vehículo en cualquier situación. Cabe señalar que los modelos híbridos enchufables añaden un quinto programa, el Eléctrico, para que el vehículo se desplace en modo eléctrico.