Hay marcas de automóviles y nombres de modelos que lo dicen todo, que dan una pista sobre su vocación y enfoque. Es el caso del nuevo Cupra Raval Endurance. Cupra, que es una denominación que empezó a utilizar Seat en 1996 para sus vehículos de talante más deportivo, es fruto de la unión de Cup (Copa) y Racing (Competición). Bastantes años después, en 2018, Cupra se convierte en una marca independiente conservando esa original genética deportiva, a la vez que en su hoja de ruta figuraba conferir un cierto toque premium a sus productos.
El Raval es un variopinto y céntrico barrio de Barcelona; un sugestivo nombre que la marca española ha adoptado para bautizar su primer vehículo utilitario eléctrico. Todo un acierto para un coche eléctrico de marcada vocación urbana. Con respecto a la palabra Endurance sirve para identificar la versión intermedia de la gama Cupra Raval. Una gama que está compuesta por tres versiones: Raval Plus (135 CV), Raval Endurance (210 CV) y Raval VZ (226 CV). Pero asimismo el logo de Cupra tiene su historia. El porqué de las dos “C” cruzadas, diseñadas con un estilo tribal, responde a la pretensión de generar un fuerte sentimiento de comunidad y unión entre los propietarios de la marca (Tribu Cupra). Además su acabado en color cobre hace que pase a ser una especie de color institucional, característico, que también se encuentra en las llantas y en elementos del interior.
El Cupra Raval es un automóvil que marca importantes hitos. Fabricado en la factoría de Martorell, es la primera vez que esta planta produce un vehículo cien por cien eléctrico. Desarrollado sobre la plataforma MEB+ del Grupo Volkswagen para eléctricos urbanos, que también utilizan otros coches como los Volkswagen ID. Polo e ID. Cross, así como el Skoda Epiq, el Raval presume de una puesta a punto específica, en línea con su enfoque más deportivo a la par que exclusivo.
Un diseño cautivador
En estos tiempos que corren de uniformidad estética y de diseños impersonales, el Cupra Raval saca pecho por varios motivos. En primer lugar sus formas lo distinguen de inmediato de cualquier otro producto de su categoría o con cuatro ruedas. Resulta inconfundible, aunque esta cualidad también sea patrimonio de otros modelos que actualmente ruedan por las calles. Sin embargo a diferencia de algunos de estos no echa mano de recetas estilísticas rebuscadas o extrañas en aras a ser diferente, a buscar la ansiada diferencia. Porque hay diseños que aunque muy personales necesitan un tiempo para su total aceptación, si bien suelen terminar triunfando.
Pero el Cupra Raval juega en otra liga. Es un automóvil emocional, que porta una gran carga de atractivo capaz de cautivar desde el primer momento tanto a potenciales compradores como al público en general. Impresiona su frontal con la característica forma de morro de tiburón, dentro de un patrón de diseño a base de líneas muy tensadas que sugieren movimiento incluso estando el coche parado. Las aristas, las líneas muy marcadas presiden el lateral, así como el frontal y la parte trasera del coche. No obstante las superficies curvas también tienen un notable protagonismo a la hora de dar forma a la carrocería. En resumen, un diseño elaborado a base de una serie de acertados juegos geométricos que desemboca en un armonioso conjunto que emana deportividad, personalidad, originalidad, una dosis de agresividad y gran atractivo. Eso si, respetando el genuino ADN de Cupra. En el frontal destaca la firma luminosa, las luces diurnas a base de tres triángulos características de la marca, mientras en la trasera luce el logo iluminado, destacando especialmente el vistoso difusor.
Mucho más que un utilitario eléctrico y 446 km de autonomía
El Cupra Raval Endurance es un vehículo eléctrico de marcada vocación urbana que no renuncia al ADN deportivo de Cupra, un hecho que se encarga de testificar el comportamiento dinámico del vehículo y que dejan entrever los 210 CV de su motor eléctrico. Con una longitud de 4 m da en el blanco del segmento B, un tamaño contenido para desenvolverse por la ciudad como pez en el agua. Ahora bien posee otras características que propician que se erija en un auténtico polivalente, más que un utilitario es un coche para todo. Los que necesiten un automóvil tanto para la ciudad como para desplazarse por carretera tienen en este Raval Endurance un fiel aliado, dado que su batería de 52 kWh le permite una autonomía WLTP de 446 km.
Pero ganarse el calificativo polivalente también implica poder ofrecer un habitáculo amplio, tener muy en cuenta la habitabilidad, porque para muchos será el único coche de la familia. En este apartado el Raval Endurance es un cajón de gratas sorpresas. El interior ofrece mucho espacio, está muy bien aprovechado en relación con los 4 m de longitud que mide la carrocería. Como viene siendo habitual no hay problemas de espacio para los ocupantes de las plazas delanteras. Frente al conductor una pantalla digital de 10,25 pulgadas, que admite varias configuraciones, oficia de cuadro de instrumentos mientras el centro del salpicadero está presidido por la pantalla de 12,9 pulgadas del sistema multimedia. Los asientos Sport forman parte de la dotación de serie, como opción están disponibles los de tipo Bucket.
En muchas ocasiones los pasajeros de las plazas posteriores son los grandes olvidados, los que mayormente sufren la carencia de espacio, sobre todo en los coches pequeños. Pues bien, el Cupra Raval Endurance cuida especialmente a los ocupantes de las plazas traseras. Con casi 4 cm más de batalla que el Seat Ibiza ofrece espacio suficiente para que estos pasajeros viajen con comodidad. Proporciona algo más anchura y altura en las plazas traseras que muchos modelos eléctricos de la competencia, como el recién comercializado Geely E2, el Fiat Grande Panda, el Renault 5 E-Tech, el Peugeot e-208 o el Nissan Micra, por poner unos significativos ejemplos. Pero donde gana por goleada es en maletero, un secreto que queda al descubierto al abrir el portón trasero. Un maletero de nada menos que 441 l, el líder de su categoría y más grande que el de muchos vehículos de mayor tamaño. El Seat Ibiza, con también 4 m de longitud, tiene un buen maletero de 355 l, en tanto un coche del segmento superior (el C) como el Volkswagen Golf 5p se queda en 381 l.
210 CV para los que disfrutan conduciendo
Todas las virtudes que adornan al Cupra Raval Endurance, diseño, vocación urbana, polivalencia y amplitud interior, se complementan con un comportamiento dinámico de primera. El Raval Endurance es de esos coches que desmonta el mito, la extendida creencia de que los eléctricos son aburridos de conducir. Para empezar cuenta con un potente motor eléctrico que desarrolla 210 CV y un par máximo de 290 Nm, al que se suma una puesta a punto del chasis enfocada a la práctica de una conducción de tintes deportivos que asegura mucha diversión al volante. Con respecto a otros modelos del Grupo Volkswagen que comparten la plataforma MEB+, el chasis va rebajado 15 mm, las vías van ensanchadas 10 mm y tanto la suspensión como la dirección adoptan ajustes específicos.
Conducir el Cupra Raval Endurance exprimiendo todo su potencial resulta muy gratificante, además de transmitir mucha seguridad y un dominio pleno de la situación. El usuario cuenta con varios programas de conducción para ajustar determinados parámetros, como la respuesta del acelerador, a su gusto o en función del trazado: Range, Comfort, Performance, Cupra e Individual. Además mediante las levas del volante se puede modular la frenada regenerativa, que incluye la función One-pedal. Los trazados más ratoneros constituyen el escenario ideal para poner a prueba al Raval Endurance.
En estos escenarios con frecuentes curvas entrelazadas constituye una auténtica delicia exprimir al máximo el potencial del coche, que resulta muy fácil de conducir a la vez que trasmite una sensación de dominio total cuando se rueda rápido. No hace extraños ni aparecen pérdidas de motricidad, es muy noble. Digiere muy bien los constantes cambios de apoyo, con un mínimo balanceo, mientras la trazada no puede ser más precisa. Puede decirse que circula sobre raíles, sigue fielmente la trayectoria marcada por el volante. El nivel de prestaciones es muy convincente, pasa de 0 a 100 km/h en tan solo 7,1 s mientras la velocidad máxima está limitada electrónicamente a 160 km/h.
La energía que alimenta al motor de 210 CV del Cupra Raval Endurance la aporta una batería de 52 kWh de capacidad, que permite una autonomía WLTP de 446 km. Admite una potencia de carga en corriente alterna de 11 kW, que para una recarga completa invierte 5 h y 30 min. En el caso de recurrir a la recarga rápida en corriente continua, a 105 kW se emplean 24 min en pasar del 10% al 80% de la capacidad de la batería. En resumen, puede decirse que el Raval Endurance es un producto muy completo que ofrece diseño, conducción divertida y mucha practicidad. Solo queda saber su precio, que es de 35.010 euros. Pero no hay que asustarse, con todos los descuentos aplicados (promoción y financiación) y las ayudas del Plan Auto+ el precio se queda en unos competitivos 25.490 euros.
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