El análisis de los proyectos políticos a la izquierda del PSOE revela un patrón recurrente: la presentación inicial de las formaciones como "movimientos ciudadanos" para distanciarse de la estructura de partido tradicional. Esta estrategia fue utilizada por Podemos en 2014, cuando rechazaba coaliciones alegando que su objetivo era "unir personas", aunque terminó consolidándose como partido y coalición en 2016. Un proceso similar vivió Más Madrid en 2019, que nació bajo la promesa de ser una plataforma despolitizada y acabó registrándose formalmente como formación política a las pocas semanas.

En 2023, Yolanda Díaz retomó esta narrativa con Sumar, insistiendo en que lo importante no son las siglas, sino la ciudadanía. Este discurso ha generado fricciones directas con Pablo Iglesias, quien ahora defiende la importancia de los partidos y califica de "reaccionario" el discurso que intenta invisibilizarlos. Iglesias, a pesar de haber defendido posturas similares en el origen de Podemos, exige ahora respeto para las organizaciones políticas frente a la idea de un espacio basado puramente en lo personal.

Sin embargo, el discurso de la líder de Sumar parece estar virando nuevamente tras las recientes propuestas de Gabriel Rufián y otros actores de la izquierda. Díaz ha comenzado a afirmar que es el "momento de las formaciones políticas", lo que el vídeo interpreta como un termómetro del estado de la carrera de un político. Según esta tesis, cuando un líder goza de alta popularidad, prima su "marca personal" por encima de las siglas, pero cuando esta decae, busca refugio y legitimidad bajo la estructura orgánica de los partidos.