La trayectoria mediática de Antonio Tejero comenzó mucho antes del 23-F, destacando su primera portada en el diario El Imparcial en el verano de 1978. En aquella ocasión, el propio Tejero se personó en la redacción para entregar una tribuna contra la violencia de ETA, que el director tituló como "Majestad, no más sangre", lo que le acarreó un arresto por saltarse la disciplina militar. Posteriormente, durante la Operación Galaxia, el diario El País publicó la primera fotografía de su rostro en portada, una filtración orquestada por el propio Gobierno para alertar a la opinión pública sobre los riesgos de conspiración.

Tras el fracaso del golpe de 1981, se produjo una curiosa paradoja con la prensa: mientras el diario ultra El Alcázar se negó a publicar su manifiesto por miedo a las represalias legales, fue el ABC el que finalmente difundió una carta del coronel desde la prisión. Esta publicación provocó un fuerte enfrentamiento entre el presidente Calvo Sotelo y el director del periódico, Guillermo Luca de Tena, ya que el Gobierno había promulgado un decreto para cerrar cualquier medio que hiciera apología del golpismo. El director de ABC esquivó la censura acompañando la carta de Tejero con una "contratribuna" donde desacreditaba duramente al militar.

A diferencia de otros implicados como Armada o Milans del Bosch, Tejero mantuvo un silencio absoluto ante las cámaras, rechazando múltiples ofertas de entrevistas a lo largo de las décadas. Su único movimiento público relevante fue su surrealista incursión en la política en 1982, cuando fundó el partido Solidaridad Española para concurrir a las elecciones generales desde la cárcel. Pese a obtener 28.000 votos, no logró representación parlamentaria, quedando para la historia como el cabecilla de una intentona que no contó con ningún respaldo social relevante.