El informe de la UCO incorporado a la causa que instruye el juez Santiago Pedraz conocido este lunes aporta un dato muy importante y desconocido hasta ahora: el juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente frenó con su firme actitud la apertura de una información reservada (una especie de expediente sancionador) al jefe de la UCO Rafael Yuste por la presunta filtración de información a la prensa por parte de su unidad de datos sobre los sumarios que afectaban al PSOE o a familiares del presidente del Gobierno.

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Resumen de los hechos: Leire Díez (ya saben, la fontanera de Ferraz, la que dice ahora que ella es solo una "militante de base" del PSOE) estaba convencida de que los agentes de la UCO estaban dando información a los periodistas sobre dichas causas con el objetivo de desgastar al Gobierno. Díez transmitió su tesis a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, quien, a su vez, dio instrucciones a sus subordinados para frenar esa supuesta operación de la UCO.

En mayo de 2024 el DAO de la Guardia Civil, Manuel Llamas, ordenó la apertura de esa información reservada al jefe de la UCO. Nombró como instructor al general jefe de la Jefatura de Armas, Explosivos y Seguridad, Antonio Cortés.

El Instructor quiso poner en conocimiento de los dos magistrados que instruyen los casos afectados por las supuestas filtraciones la puesta en marcha de dicha investigación interna. El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno le dijo que no apreciaba inconveniente alguno "siempre que ello no afectase al procedimiento judicial en curso". Sin embargo, Puente fue mucho más tajante: le dijo al general Cortés no sólo que no autorizaba esa investigación interna, sino que si se llegaba a realizar la apertura de la información reservada "abriría diligencias tanto contra el testigo (el instructor) como contra la persona que le ordenó la apertura (el DAO)".

En un oficio de 26 de mayo, Cortés procedió al archivo de la información reservada "por haberse recibido instrucciones de la superioridad".

El general instructor confesó que el DAO "estaba recibiendo muchas presiones políticas"

En resumen, que la advertencia de Leopoldo Puente frenó a la dirección de la Guardia Civil en su intención de abrir un expediente al jefe de la UCO.

Previamente, el general Cortés le comunicó al coronel Yuste que "el DAO estaba recibiendo muchas presiones políticas".

Seguramente Cortés no tuvo más remedio que aceptar la función de instrucción en una causa que sólo tenía por objetivo frenar a los investigadores de la UCO en los sumarios en los que actuaban como policía judicial (esposa y hermano del presidente del Gobierno, y los casos de Ábalos/Koldo y Santos Cerdán). Cortés había trabajado anteriormente en la UCO y sabía de la profesionalidad de sus compañeros, pero no podía desobedecer una orden del DAO (verbal, por cierto).

Lo esencial que se deduce de los hechos que refleja el último informe de la UCO:

La directora general de la Guardia Civil actuó a instancias de Leire Díez.

El DAO fue su colaborador necesario en esa operación que podría calificarse de obstrucción a la Justicia.

Cuando se pretendió abrir la información reservada, tanto la directora general como el DAO sabían que la UCO no había filtrado la información a los medios, ya que el ex ministro Ábalos reconoció que había sido él mismo quien lo había hecho.

Con la información reservada al coronel Yuste no se quería llegar a conocer la verdad, sino amedrentar a la UCO.

Estos hecho conocidos ahora encajan como un guante con la pretensión de Leire Díez de encontrar trapos sucios para poder "quitar de en medio a Balas". También se pone de relieve en el informe conocido este lunes, que Leire no actuaba sola, sino que lo hacía como subordinada del secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, a quien daba cuenta de todos sus movimientos. Hasta tal punto Leire actuaba a las órdenes del partido, que Cerdán dio instrucciones para que se la pagaran los viajes que tuviera que hacer en cumplimiento de sus operaciones.

En medio de toda la podredumbre que vamos conociendo día tras día, reconforta saber que el sistema funciona, y que lo hace porque existen algunos hombres buenos. Leopoldo Puente es uno de ellos.