El ya exministro de Transportes, Óscar Puente, protagonizó una sonada despedida política al anunciar su dimisión de forma inesperada a las 21:08 horas. Durante la mañana y las horas previas de su comparecencia en la Diputación Permanente del Congreso, la percepción generalizada era que el titular de la cartera mantendría su cargo a pesar de las presiones de la oposición. Sin embargo, reservó la noticia para el turno final de su intervención, impidiendo así cualquier posibilidad de réplica por parte de los grupos políticos.

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Esta estrategia de tiempos causó un notable desbarajuste en los medios de comunicación. La hora elegida reventó los cierres de la prensa escrita, fijados mayoritariamente a las 20:00 horas, lo que impidió a varios diarios incluir un editorial sobre su marcha en la edición impresa del día siguiente. Además, la noticia tomó por sorpresa a los informativos de televisión nocturnos justo cuando acababan de arrancar sus emisiones.

Cadenas como Antena 3 abrían sus telediarios asegurando que el ministro ni dimitía ni iba a ser cesado tras los accidentes ferroviarios de Adamuz y Toledo. Apenas ocho minutos después del inicio de la emisión, los presentadores tuvieron que rectificar en directo para informar de que Puente dejaba el Ejecutivo, alegando motivos de dignidad política y coherencia al considerar inasumible continuar tras dos siniestros en menos de un año.

Únicamente el informativo de Televisión Española, conducido por Pepa Bueno, actuó con prudencia al no dar por sentada su continuidad antes del anuncio. De este modo, el exministro, conocido por su relación tensa con los medios de comunicación, se retiró de la política activa logrando una última jugada que descolocó por completo a los informativos de la noche.