El ministro de Cultura y portavoz de Sumar, Ernest Urtasun, ha reaccionado con cautela prudente ante las revelaciones policiales sobre el despliegue en la frontera de Ceuta. No obstante, ha calificado de "evidente" que el Gobierno de Rabat sostiene "algún tipo de responsabilidad" en los hechos, ya sea de forma activa o por dejación de funciones.
Estas valoraciones en Televisión Española y recogidas por EFE, responden a las informaciones relativas al expediente elaborado por la Comisaría General de Extranjería y Fronteras. Según dicho documento entregado a la jueza María Tardón, la irrupción en territorio español estuvo "guiada por gendarmes marroquíes" dirigidos por efectivos de paisano con un propósito ajeno al ámbito puramente migratorio.
Ernest Urtasun argumentó que resulta "bastante de sentido común" exigir cuentas al territorio vecino ante un episodio de tal magnitud. Por ello, instó a determinar de forma precisa el alcance de las responsabilidades y a entablar conversaciones diplomáticas directas con Marruecos para esclarecer lo sucedido.
Dudas sobre la custodia del informe y la hipótesis del ataque híbrido
Respecto a la gestión interna de la información, Urtasun admitió desconocer el texto técnico más allá de las filtraciones de la prensa. En este sentido, ha solicitado tiempo para que el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y las fuerzas de seguridad expliquen la ausencia de notificación a la cúpula política del Ministerio.
En el plano analítico, el portavoz planteó que el suceso constituyó "probablemente" una maniobra de guerra híbrida orientada a desestabilizar al Ejecutivo mediante la instrumentalización de colectivos vulnerables. Augura que la investigación judicial terminará por esclarecer el contexto global de los incidentes acaecidos a finales de julio.
Ante las manifestaciones de respaldo a la población ceutí, defendió el derecho a la protesta, aunque arremetió con dureza contra los partidos de la oposición. A su juicio, la postura de las fuerzas conservadoras resulta "absolutamente deleznable" al considerar que están "jugando con fuego" en un asunto de Estado.
Tensiones internas en la coalición y exigencias parlamentarias
Sobre una eventual visita del Rey Felipe VI a la zona, Urtasun restó prioridad a la cobertura institucional, subrayando que la prioridad absoluta de las instituciones pasa en este momento por restablecer la normalidad operativa en la ciudad autónoma.
La marejada política ha encontrado un tono más duro dentro de las propias filas del grupo plurinacional. El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, ha calificado los hechos de "extrema gravedad", sugiriendo que la cúpula policial "ocultó información" al Ministerio o que el propio Marlaska incurrió en falsedades.
A raíz de esta brecha, el parlamentario ha presentado un requerimiento formal ante la Mesa del Congreso exigiendo la entrega inmediata del dosier policial completo y de las comunicaciones enviadas por el titular de la cartera de Interior.
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