La aparición de Joseph Oughourlian (Amber Capital) en Indra fue sorpresiva. Adquirió algo más de un 4% de la compañía en el verano de 2022 e impulsó una decisión que generó un terremoto, como fue el cese de varios consejeros independientes, con el apoyo de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales y de SAPA Placencia.

Unos meses después, su participación creció hasta el 7%. En total, desembolsó en tan sólo unos meses aproximadamente 140 millones de euros, según se deduce de los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

El valor de esa participación se ha disparado en este tiempo, como consecuencia de la carrera armamentística que se ha desatado en una parte del mundo —al calor del incremento de la tensión entre bloques— y de las diferentes operaciones que ha realizado Indra.

Tal es así que el precio de cada una de sus acciones ronda actualmente los 60 euros, lo que supone un 20% más que hace un año y un 450% con respecto a las primeras semanas de 2023.

¿Cuánto vale actualmente la participación del dueño de Amber Capital en Indra? Los 12,7 millones de títulos con los que cuenta están valorados aproximadamente en 750 millones de euros

Las expectativas de Indra

La previsión sobre el resultado de la inversión —que se evalúa en el momento de la salida— resulta, sin duda, mucho más prometedora que en el caso de Prisa, el grupo de medios de comunicación del que Oughourlian es presidente y en el que posee el 29,99% de las participaciones.

Allí apareció a mediados de la década de 2010 como un fondo activista y empezó a crecer en el accionariado a través de compras de pequeños paquetes de participaciones, en mitad de un panorama que los vendedores veían como desolador, ante las malas perspectivas del negocio de los medios tradicionales y la elevada deuda que poseía Prisa.

En febrero de 2021, fue nombrado presidente tan sólo unas semanas después de conseguir que la Junta de Accionistas destituyera a Javier Monzón con el apoyo de Telefónica y HSBC, dos accionistas que ya no están en el grupo.

Amber Capital ha invertido alrededor de 400 millones de euros en Prisa, pero las perspectivas de obtener rentabilidad no son, por el momento, tan halagüeñas como las de Indra. Ni mucho menos.

El valor del grupo en bolsa apenas si ha variado en los últimos tres años, pero en los últimos cinco se ha depreciado el 53% y desde 2017, el 85%.

Quienes invirtieron en Prisa cuando salió a bolsa han perdido casi todo lo apostado y seguramente se hayan diluido en el capital ante las diferentes ampliaciones de capital y operaciones financieras realizadas por el grupo en los últimos años.

Su capitalización actual es de 480 millones de euros. Siempre se ha especulado con el valor que podría obtenerse por Santillana en caso de ponerse a la venta, pero, a la hora de la verdad, cuando se ha explorado esa opción, como sucedió en la última etapa de Juan Luis Cebrián como presidente, no se han obtenido ofertas plenamente satisfactorias.

Eso hace que las perspectivas de los socios de Prisa que han vivido esta caída —pese a la estabilidad actual de la acción— sean peores que las de quienes apostaron por Indra. Ahí, a Oughourlian, le va muy bien. Ahí puede ganar mucho dinero.