Radiotelevisión Española ha sacado a licitación un contrato con el cual pretende conocer la imagen del grupo, tanto en lo que respecta a sus canales como a sus emisoras, servicios digitales, géneros, programas y rostros.
Este servicio lo ha encargado en años anteriores para su Dirección de Audiencias -- tal y como detallan sus fuentes oficiales -- y en esta ocasión lo ha hecho con un presupuesto de 76.230 euros, con impuestos incluidos.
El contrato incluye "una investigación en profundidad" y "de carácter estratégico" que recoja "las líneas principales" que configuran la imagen de la corporación. Todo ello, para uso interno.
La licitación ya está abierta y se cerrará el próximo febrero. Dentro de los documentos de pliegos, no se ofrecen detalles adicionales sobre el objetivo del contrato, si bien los estudios de este tipo sirven a los directivos para tomar decisiones.
Buena audiencia
Sea como sea, el informe se realizará en el mejor momento de la corporación de los últimos años desde el punto de vista de la audiencia. Tanto es así que, en un período relativamente corto de tiempo, ha pasado de ocupar la tercera posición en la tabla nacional de audiencias a disputar la primera a Antena 3.
El año 2025, La 1 lo cerró con una cuota media de pantalla de 11,1 puntos, es decir, la mejor desde 2012 y 6 décimas más alta que la de 2024.
Una de las claves de su éxito es la apuesta por los espacios de info-entretenimiento durante una parte importante de los días laborables. De hecho, entre sus 'rostros' más populares se encuentran actualmente Javier Ruiz, Jesús Cintora, Marta Flich y Gonzalo Miró, que presentan estos espacios.
Programación ideológica
El problema es que la línea editorial de estos programas y el sentido progubernamental de algunos de sus contertulios más habituales han generado fricciones dentro de la corporación y polémica en el exterior.
De hecho, fue hace tan sólo dos semanas cuando el Consejo de Informativos de TVE difundió un informe de 144 páginas en el que señalaba diferentes situaciones de manipulación relacionadas con los programas Mañaneros 360 y Malas lenguas.
Ahí se advertía del sesgo favorable al Gobierno, de la intervención de sus presentadores para ofrecer su opinión durante los debates, de la difusión de bulos o del lenguaje malsonante que habían empleado sus colaboradores durante algunas de las tertulias.
Estos programas tuvieron un coste de más de 9 millones cada uno en el período comprendido entre enero y octubre de 2025, según la información hecha pública por la propia RTVE.
Informes como el que ha encargado la corporación -- que son periódicos -- ayudan a medir la imagen de estos contenidos. Lo que está fuera de toda duda es que han ayudado a mejorar la audiencia de la corporación en diferentes franjas.
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