Los expertos de MIR Asturias, academia especializada en la preparación del examen MIR en España, han recogido seis consejos para la recta final, basados en la evidencia educativa y la práctica docente, para llegar al examen en las mejores condiciones posibles.
A pocos días de la celebración del examen MIR 2025-2026, los más de 16.000 aspirantes admitidos ultiman los preparativos de una de las pruebas más exigentes y que marcará su futuro profesional. En este momento, “la gestión del tiempo, la seguridad personal y el control emocional pueden resultar tan determinantes como el conocimiento acumulado”, apunta María Bergia, directora académica de MIR Asturias.
El primer consejo es respetar el descanso como parte de la preparación. Dormir menos para ganar horas de estudio es una de las decisiones más habituales y, sin embargo, de las menos eficaces. La falta de sueño afecta directamente a la concentración, a la memoria y a la capacidad de razonamiento clínico. Mantener horarios de descanso estables, similares a los del día del examen, favorecerá un mejor rendimiento cognitivo y ayuda a llegar al MIR con mayor claridad mental.
Otra recomendación es cuidar la gestión emocional y reducir estímulos negativos. En los días previos al MIR, la carga emocional y los nervios pueden convertirse en uno de los principales factores de bloqueo. Las conversaciones reiteradas sobre el examen o la exposición a mensajes negativos en redes sociales y foros incrementan la ansiedad y erosionan la confianza. Reducir de forma consciente este tipo de estímulos y centrar la atención en el propio proceso contribuirá a preservar la estabilidad emocional y la capacidad de concentración, dos elementos clave para tomar buenas decisiones bajo presión el día del examen.
Mantener hábitos conocidos y evitar cambios bruscos es el tercer consejo. La última semana no es el momento de experimentar. Cambios en la alimentación, consumo excesivo de cafeína o la introducción de nuevas rutinas pueden alterar el equilibrio físico y mental. Mantener los hábitos que han funcionado durante la preparación aportará estabilidad y reducirá el riesgo de molestias físicas o bajadas de rendimiento inesperadas.
El cuarto es confiar en el trabajo realizado y evitar la sobreexigencia final. Los aspirantes al examen MIR deben tener claro que la última semana no define meses de preparación. Llegar al examen con una actitud serena, confiando en el trabajo realizado y evitando esfuerzos extremos de última hora, favorecerá un mejor rendimiento. La experiencia demuestra que la seguridad y la claridad mental pesan tanto como el conocimiento adquirido.
Anticipar y resolver toda la logística del examen es el quinto. La preparación para el día del examen no es solo académica. Tener clara la sede del examen, el recorrido hasta ella, la documentación necesaria y el material a llevar evitará tensiones innecesarias en las horas previas. Reducir los imprevistos permitirá que la energía mental se concentre en el examen y no en cuestiones organizativas.
La sexta recomendación es utilizar los simulacros de forma estratégica. En la recta final, los simulacros pueden resultar de gran utilidad. Al realizarlos en condiciones similares a las del examen, los aspirantes podrán ajustar tiempos, identificar sensaciones y reducir la incertidumbre. No menos importante es el análisis fundamentado posterior, que permitirá sentar unas bases útiles a la hora de afrontar el examen oficial.
En este sentido, MIR Asturias celebrará este sábado, 17 de enero, un simulacro -en diferentes puntos de nuestra geografía- que replicará las condiciones reales para sus estudiantes, una iniciativa que permite familiarizarse con las sensaciones del día del examen y afianzar la estrategia personal antes de la prueba oficial.
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