El calendario anual está compuesto por fechas clave que, como el Día del Padre o la Semana Santa, invitan a la celebración familiar. De todas ellas, el Día de la Madre destaca como un homenaje universal a la maternidad, consolidado como una de las festividades con mayor impacto social y comercial en todo el mundo. Sin embargo, su carácter global no se traduce en una fecha única, lo que genera una confusión recurrente cada año debido a la disparidad de criterios que utilizan los distintos países para fijar su celebración en el almanaque.

Esta falta de consenso se debe a que cada cultura vincula el festejo a motivos históricos, religiosos o estacionales muy diversos. Mientras que en gran parte de Europa y América el homenaje se asocia con el mes de mayo y el simbolismo de la primavera, otros países lo rigen por el calendario litúrgico, fechas políticas o incluso por la llegada de la Inmaculada Concepción en diciembre. Esta fragmentación geográfica obliga a consultar el calendario específico de cada región, ya que el significado de la festividad es el mismo, pero su lugar en el calendario varía significativamente de una nación a otra.

Día de la Madre 2026: ¿Qué día se celebra en España?

En España está estipulado que el Día de la Madre se celebre el primer domingo del mes de mayo. Esto supone que este año la festividad sea el próximo domingo 3 de mayo. Además, cabe recordar que en 2026 el Día del Trabajador (1 de mayo) cae de viernes, el mismo fin de semana que el Día de la Madre. Esto supone una gran ventaja a la hora de realizar planes en familia o, incluso, una pequeña escapada.

También cabe recordar que el sábado 2 de mayo se celebra el Día de la Comunidad de Madrid, un festivo autonómico que hace de este puente uno de los más esperados por los madrileños, después de la Semana Santa.

¿Por qué se celebra el primer domingo de mayo?

Corría el año 1965 cuando se tomó la decisión de celebrar este homenaje a la maternidad el primer domingo del mes de mayo. Hasta ese momento, en España el Día de la Madre estuvo cambiando de fecha durante años.

A lo largo de muchos siglos se celebró el 8 de diciembre, coincidiendo con la fiesta de la Inmaculada Concepción. Sin embargo, en 1925 un funcionario de Correos planteó una iniciativa que fue difundida de inmediato en la prensa de la época: la necesidad de un día exclusivo para "enaltecer el amor a las madres".

La iniciativa se enmarco en un proyecto que denominó la Semana de la Bondad. Esta festividad se celebraría durante la primera semana de octubre de 1926 y que reservaría un día específico para que los niños regalasen flores a sus madres. Así surgió el primer Día de la Madre, aunque no fue para nada el definitivo.

Al año siguiente, el periódico Nuevo Mundo propuso en uno de sus artículos adherirse a la fecha utilizada por Estados Unidos para la celebración —el segundo domingo de mayo— y que ya estaba adquiriendo importancia en otros países. De esta forma, algunas ciudades como Zaragoza o Málaga empezaron a celebrar, extraoficialmente, el Día de la Madre en mayo.

Con la llegada del régimen franquista, Franco volvió cambiar la fecha de la festividad al 8 de diciembre, devolviéndole su sentido cristiano. No fue hasta años después, en 1965 —por intereses puramente comerciales— cuando se empezó a celebrar como se hace en la actualidad: el primer domingo de cada mes de mayo.

Mejores opciones de regalos para sorprender el Día de la Madre

Lo más importante de este día no es cuándo se celebra sino el tiempo de calidad en familia y sorprender, en la medida de lo posible, con algún detalle especial a las homenajeadas. Ya sea con un regalo clásico o con algo más único, es el momento perfecto para hacerlas sentir especiales:

Perfumes: frescos, florales o dulces

Para quienes no quieran complicarse la vida hay regalos que siempre son un acierto: flores, bombones o su perfume favorito. Esta última opción es quizás la más complicada por la gran cantidad de perfumes que hay en el mercado. Por eso la opción perfecta para regalar es escoger un cofre con la fragancia que más la defina.

Aunque hay un gran repertorio, existen perfumes que destacan más que otros: para quienes prefieren un olor dulce e intenso, La vie est belle o Black Opium de Lancome son los favoritos; quienes optan por olores más frescos quizás prefieran Light Blue de Dolce & Gabanna; y para las que adoren los olores florales, la más popular es Gucci Flora, de Gucci.

Cuidado de facial y corporal

Otro de los regalos clásicos con los que nunca se falla son los packs de productos de cuidado facial y corporal. Para este tipo de detalles, marcas como Rituals ofrecen cajas ya preparadas con productos de sus distintas fragancias, tamaños y rangos de precios que van desde los 25 hasta los 50 euros.

Por otro lado, firmas como Olay, Loreal o Nivea son referentes al hablar de cuidado facial, ofreciendo cofres con sus productos más vendidos a un precio más económico que si se compraran por separado, en torno a los 20-30 euros.

Experiencias relajantes

Para quienes prefieran regalar algo más especial y menos material. La mejor opción es obsequiar con un día de spa, un masaje relajante o un fin de semana de escapada familiar. En este sentido, páginas como Groupon o Waynabox ofrecen experiencias para todos los bolsillos con precios que se mueven entre los 20 y los 200 euros.