Las Infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria (IRAS) son responsables de una parte significativa de la mortalidad hospitalaria, considerándose la causa más común de daño al paciente en los hospitales españoles, por delante de la sepsis, los eventos adversos en cirugía o las úlceras por presión, entre otros
En el caso de Europa, 98.000 fallecimientos anuales son atribuibles a estas infecciones. No obstante, hasta el 50% de las IRAS podrían prevenirse con una correcta higiene de manos, una medida simple, rápida y económica que salva vidas. En el Día Mundial de la Higiene de Manos, B. Braun reiteró su compromiso con la seguridad del paciente y la prevención de infecciones nosocomiales. La compañía invita a los profesionales de la salud, las instituciones sanitarias y la sociedad en general a unirse para concienciar sobre la importancia de este sencillo acto preventivo.
El doctor Xavier Mesquida, jefe de sección de Microbiología y coordinador de la Unidad de Control de Infección Hospitalaria del Hospital de Manacor, explicó que "las manos son el principal vector de transmisión de microorganismos en el entorno sanitario. En ellas conviven tanto microbiota residente como microbiota transitoria —esta última potencialmente patógena— que, si no se elimina correctamente, facilita la transmisión cruzada entre pacientes, profesionales y superficies. Entonces, una higiene de manos inadecuada ya sea por una técnica incorrecta, un tiempo de fricción insuficiente o errores como no cubrir todas las zonas o sustituirla por el uso de guantes, reduce significativamente su eficacia y permite la supervivencia de microorganismos".
Asimismo, las IRAS pueden repercutir de manera significativa en los costes hospitalarios, ya sea por prolongar estancias hospitalarias o por implicar la necesidad de tratamientos adicionales o reingresos hospitalarios, entre otros. Las IRAS llegan a ocasionar un coste adicional al sistema de 259.004.251 euros cada año. El coste hospitalario medio de un paciente estándar sin daño suele ser de 5.678 euros, mientras que el del paciente con daño evitable supone 14.775 euros.
En este plano, Víctor Quirós González, director de Planificación y Estrategia del Hospital Universitario 12 de Octubre, destacó que "la higiene de manos debe considerarse una prioridad estratégica en cualquier centro sanitario, ya que es una de las intervenciones con mayor impacto tanto en la calidad asistencial como en la eficiencia del sistema. Reducir las infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria mejora la seguridad de pacientes y profesionales y, además, minimiza uno de los principales generadores de costes evitables, como son las complicaciones infecciosas”.
Por su parte, Marta Torán, supervisora de Esterilización y Medicina Preventiva del Hospital Universitario Son Llàtzer, señaló que "la higiene de manos es una práctica fundamental que, aunque pueda parecer sencilla, tiene un impacto directo y significativo en la prevención de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria. Es una medida que no solo reduce la transmisión de microorganismos entre pacientes y profesionales, sino que, al implementarse correctamente, evita complicaciones graves que pueden poner en riesgo la vida del paciente”.