El envejecimiento de la población española continúa ganando peso en la agenda social. Según las últimas Proyecciones de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE), publicadas en junio de 2026, las personas de 65 años o más representan ya el 21,1% de la población y podrían alcanzar el 30,9% en las próximas décadas. Este cambio demográfico está impulsando una transformación del modelo de cuidados.

PUBLICIDAD

Este año el Gobierno creó una Comisión Interministerial para avanzar en la transformación y sostenibilidad de los cuidados de larga duración, con atención a la personalización de los apoyos, la atención en el entorno comunitario y el refuerzo de la autonomía.

También las administraciones están reforzando los servicios de proximidad. El Ayuntamiento de Madrid ha anunciado que la Teleasistencia Avanzada será gratuita para las personas mayores de 85 años a partir de 2027, una medida que se suma al despliegue de dispositivos de seguimiento, detección de caídas y apoyo domiciliario.

La Comunidad de Madrid abrió en 2026 una convocatoria específica de 'Experiencias innovadoras y eficaces en atención a personas mayores en soledad', orientada a identificar y dar visibilidad a nuevos proyectos y metodologías. El plazo de presentación estuvo abierto entre mayo y julio de 2026.

En paralelo, distintas entidades están desarrollando proyectos orientados a responder a estas nuevas necesidades. Red.es y Fundación 'la Caixa' han formado a cerca de 22.000 personas mayores de 60 años a través del programa Competencias Digitales +60, mientras que Fundación GAES Solidaria y Fundación Amplifon pusieron en marcha en España en 2025 el Proyecto CIAO!, centrado en el acompañamiento y la inclusión social de personas que viven en residencias.

Capacidad residencial

La adaptación al envejecimiento incluye además la ampliación de la capacidad residencial. DomusVi acaba de anunciar nuevas aperturas en Gavà (Barcelona), prevista antes de finalizar 2026, y en Tenerife y Ourense durante 2027. Este año ha abierto también DomusVi Vallès Nord, en Les Franqueses del Vallès.

Junto a la atención residencial, cobran así peso otras fórmulas vinculadas a la prevención, la digitalización, la teleasistencia, el acompañamiento y la permanencia en el domicilio. El reto para los próximos años será combinar una mayor capacidad asistencial con modelos adaptados a una población cada vez más longeva, diversa y con mayores necesidades de apoyo.