Las bajas temperaturas típicas de los meses de invierno, puede hacer que la conducción se convierta en un peligro. La lluvia, la elevada humedad del ambiente y la aparición del vaho, hacen que la visibilidad se reduzca y aumente el riesgo al volante. En este sentido, un producto tan sencillo como el vinagre se postula como una sorprendente alternativa para mantener la luna del coche en perfecto estado y para aumentar la seguridad en cada trayecto de coche, incluso cuando el tiempo se complica.

Vinagre en la luna del coche

El vinagre presenta un efecto inesperadamente fuerte en el parabrisas, que se traduce en la aparición de una película ácida que sirve para evitar que las gotas que chocan con el parabrisas se queden ahí. De este modo, sin que las gotas se adhieran al parabrisas, el agua resbala y desaparece sin dejar rastro, permitiéndonos tener una visión más clara incluso en lluvias continuas y fuertes, que suelen ser tan comunes en los meses más fríos del año.

Un remedio casero que mejora la visibilidad

La capacidad para desengrasar y desinfectar que tiene el vinagre actúa sobre la suciedad que está acumulada en la superficie, eliminando los restos de grasa, polvo e impurezas pequeñas que limitan la visibilidad del cristal del coche. Aplicarlo es muy sencillo, basta una esponja o un algodón y un poco de vinagre, lo pasamos por toda la luna del coche dejando actuar entre diez y quince minutos. Después se retira con un paño humedecido, logrando una luna limpia, lisa y capaz de repeler la lluvia con mayor eficacia.

Que hace el vinagre

El vinagre tiene la capacidad de desengrasar y desinfectar la superficie, es decir, elimina los restos de grasa, polvo e impurezas pequeñas. La aplicación es muy sencilla: cogemos una esponja o un trozo de algodón y lo empapamos en un poco de vinagre. Lo extendemos por toda la luna del coche y lo dejamos actuar diez o quince minutos. Luego lo retiramos con un paño húmedo. El resultado es una luna de cristal muy limpia, lisa y con la capacidad de repeler mejor la lluvia.

El vinagre y el frío

En otoño e invierno se suman a los efectos molestos, la condensación interior. Si bien el vinagre se utiliza en la parte exterior del parabrisas, la propiedad de este producto de mantener el cristal limpio y libre de restos de suciedad hace que también se pueda evitar el vaho. Por lo tanto, un parabrisas más limpio suele acumular menos agua y tarda más en empañarse a medida que la temperatura ambiental desciende de manera brusca, algo que es habitual a primera hora de la mañana.

Alternativas para la visibilidad del coche

Además del vinagre hay otras alternativas naturales que también funcionan para que los cristales se empañen con el vaho. Una de ellas es usar una patata ya que su almidón genera una capa delgada en el interior del cristal que repele la humedad y evita que se genere vaho, aumentando la visibilidad en situaciones de frío y humedad.

Otros productos domésticos

La crema de afeitar, debido a su textura, también es una buena alternativa contra al vaho. Su textura de recubrimiento permite evitar que la condensación quede adherida al cristal. La forma de proceder es aplicarla bien y, cuando se haya logrado el efecto esperado, proceder a retirar con un paño limpio. De este modo, el parabrisas estará listo para soportar los cambios de temperatura a los se somete en los meses de invierno, evitando que se vea afectada la visibilidad.

Gracias a estos métodos, mantener la luna del coche en un estado óptimo es más sencillo. El vinagre cumple una práctica función, pues se trata de un remedio económico, asequible y altamente eficaz para mejorar la visibilidad del vehículo y permite que cada trayecto sea más seguro ante una climatología adversa.