La colada del día a día puede parecer un gesto de lo más cotidiano, pero hay ciertas prendas que requieren más atención y mimos de lo que uno pueda esperar. Los calcetines, aunque se trata de una prenda de uso muy continuado, regularmente son mal lavados. Simples instrucciones de lavado pueden dar lugar a una diferencia enorme en higiene y conservación de la prenda. Pautas simples y de fácil aplicación que permiten mantener mucho más tiempo la forma original de esta prenda, su textura y los colores.

La prenda que exige más cuidado del que parece

Los calcetines de hoy en día combinan fibras naturales y fibras sintéticas, y la composición de su tejido puede ayudarnos a elegir el modo de lavado más adecuado. El algodón, la lana o el lino serían ejemplos de fibras que añaden suavidad y transpirabilidad, en tanto que el elastano, el nailon o el poliéster serían ejemplos de las fibras que hacen que el tejido sea más elástico y resistente. Esta mezcla de materiales requiere, por tanto, un lavado corto y a bien de productos que protejan las fibras del tejido para conservar el color y la estructura original de la prenda durante un gran número de usos.

Separar por tipo y color

Organizar los calcetines de deporte significa evitar complicaciones. Los calcetines de deporte absorben más sudor y suciedad, por lo que es conveniente lavarlos por separado de los calcetines de vestir. También se propone lavarlos clasificándolos por colores. Los calcetines bajos de deporte o los calcetines blancos de toda la vida deben lavarse en un ciclo corto para que mantengan su blancura. Los calcetines oscuros, por el contrario, deben lavarse en ciclo largo para que mantengan su color natural. Esta sencilla operación previene el desteñido y prolonga la vida de cada calcetín, sin complicaciones.

Cómo limpiar los calcetines

El interior de los calcetines aglutinará gran parte de las suciedades, así que darles la vuelta hace la limpieza mucho mejor. Los modelos en blanco o los que se utilizan directamente sobre el suelo necesitan un paso previo: primero se lavan del derecho para eliminar las suciedad exterior, y luego se dan la vuelta para acabar de completar la limpieza del interior; este hecho marca una clara diferencia en el resultado final de la colada.

Bolsas para no perder pares

Las mismas bolsas de lavado de red facilitan el trabajo y contribuyen a que el calcetín no se pierda entre las diferentes prendas. El agua y el detergente pueden atravesar bien su tejido mientras que mantiene cada par de calcetines uniformemente unidos. Un pequeño nudo flojo en la bolsa ayuda a que los calcetines queden emparejados. Esta técnica tan simple ayuda a reducir el desgaste y al mismo tiempo, garantiza un lavado uniforme en todas las coladas.

El método de lavado perfecto para esta prenda

Los programas cortos o específicos de 20-30 grados resultan especialmente idóneos para la mayoría de calcetines. Estas temperaturas protegen las fibras, evita que se encojan las prendas y mantienen la forma original durante muchos lavados. Con un ciclo suave la prenda se amaestra mucho más y dura también mucho más sin deformarse.

Detergentes y cuidados específicos

Los detergentes que contienen enzimas eliminan manchas y olores sin recurrir a productos fuertes. En cambio, un desinfectante textil de origen natural puede ser útil cuando se necesita una colada profunda, pero se debe utilizar con moderación, ya que no es necesario el uso de suavizante de tejidos, pues este se entromete en el proceso de transpiración. Los calcetines deportivos pueden quedar mejor si se remojan con agua con percarbonato y luego se secan al sol, de este modo, se conseguirá que estén desinfectados y limpios.