El Diccionario de la Zarzuela ha dado este jueves el salto definitivo a la red. El Instituto Complutense de Ciencias Musicales (ICCMU) ha presentado en Madrid la versión digital y de acceso abierto de la obra de referencia sobre el género, un proyecto que reúne más de 3.200 entradas y cerca de 1.600 imágenes y que, desde ahora, puede consultarse íntegramente fuera del circuito de bibliotecas especializadas.
La presentación se ha celebrado en el Ambigú del Teatro de la Zarzuela, un espacio lateral y contenido para una obra que aspira, precisamente, a ensanchar el perímetro del género. Allí se ha subrayado el carácter singular del diccionario –el único dedicado en exclusiva a la zarzuela en el mundo– y su vocación científica, pensada tanto para investigadores como para profesionales y público general.
Tras cuatro años de trabajo de edición digital, con apoyo del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM), el proyecto reproduce íntegramente el contenido de las ediciones impresas de 2003 y 2006, dirigidas por Emilio Casares, y lo pone en circulación en un momento especialmente significativo: en 2024, la zarzuela fue reconocida como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial.
Grandes sagas y nombres grandes y chicos
El diccionario propone una lectura panorámica de más de cuatro siglos de historia. De las 3.200 entradas, 2.684 están dedicadas a personas: compositores, libretistas, intérpretes, empresarios, críticos. Figuras centrales del canon conviven con nombres hoy menos visibles, pero decisivos para entender el funcionamiento cotidiano del género. Aparecen Federico Chueca, Tomás Bretón o Julia Fons, asociada a la sicalipsis, que recorrió los escenarios de comienzos del siglo XX, junto a decenas de trayectorias reconstruidas desde el archivo.
Una parte sustancial del trabajo se detiene en las familias teatrales. Hay 163 entradas dedicadas a sagas que permiten seguir la transmisión del oficio –los Gutiérrez Caba, los Mesejo– y entender la continuidad del género más allá de los grandes títulos. El repertorio, por su parte, incluye cerca de 300 zarzuelas, con datos de estreno en España e Hispanoamérica, intérpretes y contexto histórico.
'La Gran Vía' de Nietzsche
Entre esos títulos figura La Gran Vía, una de las partituras más influyentes del género, que Friedrich Nietzsche escuchó en Turín y elogió como música verdaderamente popular frente a Wagner. El diccionario recoge también casi un centenar de términos del vocabulario del teatro lírico, desde expresiones internas de las compañías hasta denominaciones hoy opacas, como “chorizos y polacos”, que aludía a los partidarios de los teatros del Príncipe y de la Cruz.
La mirada no se limita al ámbito peninsular. El proyecto concede un espacio amplio a la historia y práctica de la zarzuela en países como Argentina, Cuba, México o Chile, donde el género se adaptó a otros contextos escénicos y sociales. Todo el contenido se acompaña de documentación gráfica procedente de archivos públicos y privados: partituras, retratos, escenografías, programas.
Impulsado en 2003 para cubrir la ausencia de un diccionario científico dedicado al género, el Diccionario de la Zarzuela se ofrece ahora como un instrumento de consulta global. Más que una puesta al día tecnológica, la edición digital formaliza algo más sencillo: que un patrimonio históricamente local y popular pueda leerse, por fin, sin mediaciones ni vitrinas.
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