Madrid Design Festival arranca su novena edición con un despliegue que confirma su salto definitivo de cita sectorial a gran relato cultural para la ciudad. Hasta mediados de marzo, y con algunas exposiciones abiertas hasta mayo, el festival propone más de doscientos eventos, cerca de trescientos espacios implicados y un programa que insiste en una idea ya asumida como lema operativo: rediseñar el mundo.
Bajo la dirección una vez más de Álvaro Matías para La Fábrica, el corazón expositivo vuelve a situarse en el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa, donde desde este viernes pueden visitarse las tres grandes muestras que articulan el discurso del festival: la retrospectiva André Ricard. Diseño en uso, la colectiva Manifiesto Mediterráneo y la exposición inmersiva Arte textil en Guatemala: diseño e identidad, con el país centroamericano como invitado de esta edición.
André Ricard o la ética de lo cotidiano
La exposición dedicada a André Ricard funciona como columna vertebral conceptual de esta edición. No solo por la dimensión histórica del diseñador –galardonado con el Madrid Design Festival Award 2025–, sino porque su manera de entender el diseño como servicio, como uso y como responsabilidad atraviesa buena parte del programa.
Comisariada por Marina Povedano y Arnau Pascual, la muestra rehúye el recorrido cronológico y sitúa las piezas en los espacios donde adquieren sentido: la mesa, la cocina, el baño, el estudio. Allí aparecen objetos tan reconocibles como la lámpara Tatu, las pinzas Tong o la antorcha olímpica de Barcelona 92, acompañados de bocetos, prototipos y documentos que explican un pensamiento constante: diseñar es resolver problemas reales con claridad formal y vocación de permanencia.
“No esperas que alguien lo haya pensado o diseñado, lo usas directamente”, ha explicado Pascual, subrayando la idea de un “diseño invisible” que se integra sin aspavientos en la vida cotidiana. Esa invisibilidad que provoca la eficacia y el anonimato es quizá el mayor legado de Ricard y también una de las tesis silenciosas del festival.
Mediterráneo: materia, memoria y advertencia
Si Ricard representa la ética del uso, Manifiesto Mediterráneo plantea una ética del territorio. La exposición, comisariada por Mariona Rubio Sabatés y coproducida con Cosentino, reúne obras de más de treinta creadores que trabajan desde la artesanía, el diseño de colección y la experimentación material.
Cerámica, vidrio, madera, fibras y textiles construyen un paisaje expositivo que apela tanto a la memoria como a la fragilidad del Mediterráneo contemporáneo. No hay nostalgia decorativa: la muestra insiste en la amenaza real –contaminación, turismo masivo, presión industrial– y propone el diseño como herramienta para detenerse, observar y repensar la relación con la materia.
“Lo que hasta ahora eran simples productos de consumo pasan a convertirse en piezas artísticas con arraigo y memoria”, ha señalado Rubio. El Mediterráneo aparece así no como estilo, sino como archivo cultural y campo de batalla simbólico.
Guatemala y el textil como lenguaje vivo
La tercera gran exposición introduce un desplazamiento geográfico y cultural. Arte textil en Guatemala: diseño e identidad transforma el Fernán Gómez en un espacio inmersivo de tejidos suspendidos, color y sonido, inspirado en el mercado de Chichicastenango.
Huipiles de distintas regiones, técnicas como el telar de cintura o el brocado, proyecciones y una pieza sonora conforman un recorrido que reivindica el textil maya como lenguaje sofisticado del diseño contemporáneo. “No es pasado, es presente y futuro”, ha afirmado durante la presentación el ministro de Turismo de Guatemala, Harris Whitbeck, subrayando la dimensión política y cultural de la propuesta.
La exposición, concebida por Idonika con arquitectura de Amarillo Studio y comisariada por Emiliano Valdés, presenta el diseño como patrimonio vivo y como sistema de transmisión intergeneracional, una idea que reaparece en otros ejes del festival.
Premios a tres grandes: Grcic, Rossana Orlandi y Juli Capella
Más allá de las exposiciones, Madrid Design Festival 2026 refuerza su dimensión institucional y profesional. Los Madrid Design Festival Awards distinguen este año al diseñador industrial Konstantin Grcic, a la comisaria y galerista Rossana Orlandi y al arquitecto y divulgador Juli Capella, tres perfiles que encarnan distintas formas de influencia en la cultura del diseño contemporáneo.
La gran novedad es FORMA Design Fair, la primera feria española dedicada al diseño de colección, que se celebrará del 4 al 8 de marzo en Matadero Madrid. Concebida como plataforma económica y profesional, busca conectar estudios, galerías, marcas y artesanos en un mercado todavía incipiente en España.
A ello se suma el programa Madrid Design PRO, con jornadas profesionales que abordan biotecnología, materiales, impacto social o inteligencia artificial, y el despliegue urbano de Madrid Diseña, el mapa creativo que activa barrios, estudios, showrooms y museos, incorporando este año Chamberí como nuevo distrito de diseño.
Un festival que se lee desde fuera
La edición 2026 del Madrid Design Festival puede leerse como un estado de la cuestión sobre el lugar que ocupa hoy el diseño. No tanto como escaparate de objetos, sino como forma de pensamiento aplicada: una práctica que atraviesa ética, economía, identidad y territorio sin necesidad de proclamas. André Ricard y su pedagogía del uso, el Mediterráneo entendido como materia y memoria, el textil guatemalteco como lenguaje vivo y la apertura a nuevos mercados forman parte de un mismo relato, más coherente de lo que su amplitud podría sugerir.
A punto de cumplir una década de vida, el Madrid Design Festival ha crecido hasta volverse inabarcable por momentos. En su crecimiento se reconoce una manera concreta de entender el diseño: no como una disciplina separada, sino como algo que atraviesa la casa, la calle, el trabajo y el mercado. De la lámpara doméstica al tejido comunitario, del objeto industrial al territorio, el festival insiste, sin subrayarlo, en que diseñar es tomar decisiones que afectan a cómo se vive. Es, más que un escaparate, un mapa.
Te puede interesar