El Museo de Nino Bravo en Aielo de Malferit, localidad natal del cantante, ha cerrado sus puertas después de que la familia haya comunicado al Ayuntamiento la no renovación de los contratos de cesión de derechos sobre los bienes, la marca y la imagen del artista. El consistorio ha hecho pública la decisión a través de un bando municipal fechado el 6 de febrero y firmado por el alcalde, Juan Rafael Espí Mompó.

En el documento, el Ayuntamiento ha explicado que el cierre se produce “atendiendo al burofax enviado” por la familia, en el que se indica expresamente que no cuentan “con la autorización para hacer uso de la marca e imagen del artista” y se insta “al cierre del Museo de manera inmediata”. El consistorio ha señalado que se ha visto “obligado al cierre y a la retirada de todas las imágenes” de uno de sus “ciudadanos más ilustres” y ha agradecido a la familia los años de colaboración, al tiempo que ha manifestado su disposición a “continuar colaborando” e invitado a “repensar esta decisión de manera conjunta”.

Dejación municipal

La familia, por su parte, ha justificado la rescisión de los contratos en el estado del museo. Eva Ferri, una de las hijas del cantante, ha explicado que la decisión responde a la “falta de mantenimiento y de dinamización” del centro, que ha derivado en el “deterioro” de algunas piezas y en la pérdida de objetos personales del artista. Entre los daños ha citado el deterioro de decenas de telegramas y la desaparición de un pantalón, piezas con un “valor sentimental incalculable” cuyo valor económico, además, no se ha restituido porque el seguro no se ha hecho cargo.

Ferri ha lamentado “tener que salir de este modo de Aielo, la casa de Nino Bravo”, pero ha subrayado que la prioridad de la familia es preservar el legado del cantante en las mejores condiciones posibles. Ha añadido que la decisión no se ha tomado de forma repentina, sino tras años de colaboración en los que han ido detectando “deterioros que no se pueden tolerar”. Entre ellos ha enumerado la existencia de humedades, la escasa apertura al público, la ausencia de actividades de dinamización comprometidas y la falta de inventariado de las piezas.

La familia tiene previsto acudir en marzo a las instalaciones para recoger el material, que por el momento regresará a su domicilio. De cara al futuro, las hijas del intérprete de Libre y Un beso y una flor se han mostrado abiertas a que el legado vuelva a exhibirse, siempre que se haga con los recursos necesarios para garantizar su conservación. Aunque València sería, a su juicio, un emplazamiento “ideal”, han precisado que actualmente no existe ningún contacto ni oferta concreta.

El PP denuncia "una mala gestión de manual"

El cierre también ha provocado reacción política en el municipio. El Partido Popular de Aielo de Malferit ha atribuido la situación a la “dejadez” del equipo de gobierno municipal y ha denunciado el incumplimiento de varios aspectos de los contratos con la familia, como la falta de un director del museo, la ausencia de actividades promocionales, la falta de inversión tras solucionar las goteras o la no reparación del material dañado por el agua. Su portavoz, Lucía Bataller, ha calificado el caso como “una mala gestión de manual” y ha señalado al Ayuntamiento como “responsable” de haber llegado a este punto.

El museo abrió en 2006 con una selección de objetos personales y profesionales cedidos por la familia, fans y amigos del cantante. La colección incluía material audiovisual, fotográfico, sonoro y escrito, así como piezas singulares como el micrófono y los trajes utilizados en sus actuaciones, su libro de escolaridad, la cartilla militar o fotografías de su infancia y juventud. Desde esta semana, ese conjunto ha dejado de estar accesible al público.