En el transcurso de los últimos años, ha surgido un drástico cambio en la forma de habitar en los hogares. Sucede que los pisos más pequeños, el teletrabajo y el deseo de poder contar con espacios flexibles han dado auge a ciertas soluciones que antes se reservaban a hoteles, apartamentos turísticos o para familias que contaban con muchos niños. A raíz de esta situación, va en aumento una nueva tendencia que pone en cuestión la cama de forma tradicional. Las camas abatibles, por su parte, se convierte en una alternativa funcional, moderna y cada vez más común que transforma tanto la forma de dormir como la forma de habitar en los hogares.

El fin de la cama tradicional

La expansión y desarrollo de los hogares de pequeñas dimensiones en las grandes ciudades, ha empujado a pensar en la distribución clásica que existía anteriormente para el dormitorio. La cama fija ocupa todo un espacio importante del mismo durante todo el día, aún cuando no es utilizada. Las camas abatibles liberan mucho espacio en segundos, pudiendo convertir un dormitorio en estudios u otras salas de diferentes usos, idóneo para los hogares pequeños y las viviendas compartidas.

Nuevas rutinas dentro de un mismo ambiente

Gracias a la utilización de este tipo de sistemas, una habitación puede ir configurándose para satisfacer diversas funciones sin sacrificar la comodidad. De este modo, el espacio para dormir puede transformarse en oficina, salón, zona de ejercicio, etc., y por la noche recupera la función principal. Este tipo de versatilidad se adapta a un estilo de vida más cambiante, flexible, donde cada metro cuadrado se considera de suma importancia y se optimiza al máximo.

La cama abatible como mueble multifuncional

Lejos de quedar reducidas a un objeto de mera funcionalidad, las camas abatibles de hoy en día apuestan por el diseño, integrándose en armarios, estanterías o paneles decorativos que, a simple vista, no llaman la atención. El resultado final es un conjunto con gran armonía que aporta tranquilidad y sensación de amplitud sin romper la estética del hogar, sin sobrecargar el ambiente.

Materiales resistentes y uso diario

El desarrollo de materiales y sistemas de anclaje, ha hecho que estas camas sean una alternativa segura para el uso diario: los herrajes de refuerzo, las bisagras de alta resistencia y las estructuras sólidas ofrecen estabilidad y resistencia, y también quedan disponibles para los colchones estándar, pudiendo conservar el mismo nivel de descanso que una cama tradicional.

Una alternativa que redefine la forma de dormir

Con la cama rebatible en posición horizontal durante la mayor parte del día, el colchón queda a resguardo de la suciedad y de la exposición frecuente, aumentando la higiene y favoreciendo una mayor conservación de los materiales. Su mantenimiento no presenta dificultad, siendo similar al del resto de los muebles confeccionados en melamina o madera.

Ahorro sin obras ni reformas

El hecho de que esta solución permita ganar espacio sin la necesidad de acometer reformas costosas es una de las grandes ventajas que tiene. Con la instalación de una cama abatible, es posible reorganizar la vivienda de forma rápida y cómoda. Esta cualidad la convierten en una solución tentadora para cualquier propietario o inquilino que valore la mejora de su confort y calidad de vida, evitando realizar inversiones en un cambio de decoración, etc.

La proliferación de las camas abatibles expresa un cambio más general en la concepción misma del hogar. La cama pierde su carácter de objeto fijo y, en cambio, se convierte en un elemento que desaparece cuando no hay que usarla. Esta vía no solo implica un mejor aprovechamiento del espacio en casa, sino que, además, satisface un estilo de vida más racional, más consciente. Todo indica que esta tendencia tendrá su protagonismo y que irá ligado al futuro de los hogares mientras se mantenga la tendencia de pisos cada vez más pequeños.