A finales de los años ochenta, cuando muchos pensaban que la carrera de Liza Minnelli había quedado ligada definitivamente al teatro musical y al legado de Hollywood, una colaboración inesperada cambió el rumbo de su trayectoria. La diva estadounidense unió fuerzas con el dúo británico Pet Shop Boys y el resultado fue Results (1989), un disco que no solo sorprendió a la crítica, sino que también devolvió a Minnelli a las listas de éxitos europeas, y ya es un hito en la carrera de la diva que este 12 de marzo cumple 80 años.

El proyecto surgió casi por casualidad. En 1988, Minnelli acababa de fichar por Epic Records y buscaba reinventarse con un álbum pop, algo muy distinto a lo que había hecho hasta entonces. En aquel momento, el mánager del dúo británico, Pet Shop Boys, estaba en las oficinas de la discográfica promocionando a otra banda cuando supo que la cantante estaba interesada en explorar nuevos sonidos. Fue entonces cuando surgió la colaboración entre los miembros del dúo musical compuesto por Neil Tennant y Chris Lowe, y la cantante Liza Minnelli.

La coincidencia fue perfecta. Los Pet Shop Boys venían de resucitar a otra diva de otro tiempo, Dusty Springfield, que en 1987 había vuelto a lo más alto de las listas de éxitos con What Have I Done to Deserve This? y Nothing Has Been Proved, dos canciones lanzadas junto al dúo. A Minnelli le entusiasmaban temas del grupo como Rent. Tennant, por su parte, era admirador confeso de la actriz y cantante. "Ella siempre es fabulosa", dijo en entrevistas posteriores. El respeto era mutuo. Minnelli describe al dúo como "unos caballeros", en contraste con el tono irónico con el que muchos periodistas veían aquella colaboración entre una diva del espectáculo clásico y los arquitectos del pop electrónico británico.

Un encuentro inesperado entre Broadway y la música electrónica

La grabación del álbum tuvo algo de choque cultural. En marzo de 1989, Minnelli se encontraba de gira en Londres y aprovechó los días libres para grabar las voces en el estudio. Allí descubrió un método de trabajo muy distinto al que estaba acostumbrada. Cuando llegó al estudio, el acompañamiento musical ya estaba completamente grabado. Para una artista formada en el teatro musical, donde la interpretación suele construirse en equipo y con músicos en vivo, aquello resultó sorprendente.

"Fue muy divertido, pero también un reto", recordó tiempo después. Tennant incluso la empujó a cantar en tonos más bajos de lo habitual, algo que la obligó a salir de su zona de confort. El resultado fue un sonido completamente nuevo en su discografía: una mezcla entre su estilo teatral y la electrónica sofisticada de los Pet Shop Boys.

'Losing My Mind', la canción que lo cambió todo

El primer adelanto del álbum fue una versión de Losing My Mind, una canción originalmente escrita por Stephen Sondheim para el musical Follies en 1971. Bajo la producción del dúo británico, el tema se transformó en un himno que poco tenía que ver con la interpretación original. Contra todo pronóstico, el sencillo se convirtió en un éxito en el Reino Unido, alcanzando el número seis en las listas y llevando a Minnelli a actuar en el programa televisivo Top of the Pops.

Cuando el álbum completo se publicó en octubre de 1989, el experimento terminó de consolidarse. Results llegó también al número seis en la lista británica de álbumes y consiguió un disco de oro. En Europa vendió alrededor de 600.000 copias, una cifra notable para un proyecto tan poco convencional. En Estados Unidos, sin embargo, el impacto fue más discreto y el disco apenas alcanzó el puesto 128 del Billboard 200.

El álbum más atípico de 1989

Aun así, la crítica reconoció el valor singular del proyecto. Algunos medios lo consideraron un triunfo creativo. El periodista Edwin J. Bernard escribió en la revista Number One que el álbum era "un triunfo rotundo" y que podía interpretarse tanto como un disco de los Pet Shop Boys con vocalista invitada como como un álbum pop de Minnelli. "El resultado es magnífico", concluía.

Otros críticos destacaron la curiosa mezcla entre la voz teatral de Minnelli y los ritmos electrónicos del dúo. Para algunos, esa combinación creaba una nueva categoría sonora que mezclaba drama, ironía y cultura pop. Décadas más tarde, el crítico Alfred Soto escribió en Pitchfork que Results era "el álbum más atípico de 1989" y uno de los proyectos más singulares asociados al dúo británico.

La reinvención de Minnelli tras sus años más complicados

El disco incluía también versiones de canciones como Twist in My Sobriety, popularizada por Tanita Tikaram, o Love Pains, grabada originalmente por Yvonne Elliman. Además, reinterpretaba temas del propio repertorio de los Pet Shop Boys como Rent o Tonight Is Forever, reforzando la idea de que el álbum era un híbrido entre la personalidad de Minnelli y la estética musical del grupo.

Pero más allá de las cifras y las críticas, Results representó algo más importante: una nueva etapa para Minnelli. Tras años marcados por problemas familiares, relaciones difíciles y su ingreso en el centro de rehabilitación Betty Ford a mediados de los ochenta, la cantante estaba decidida a asumir riesgos: "He llegado a un punto de mi vida en el que estoy dispuesta a correr los riesgos que siempre he querido correr", confesó en una entrevista de la época.

Aquella decisión terminó dando lugar a uno de los encuentros más insólitos del pop de finales del siglo XX. Un proyecto que unió el glamour clásico de Broadway con la electrónica británica y que permitió a Liza Minnelli reinventarse para una nueva generación de oyentes. En 1990 recibió el premio Grammy Legend, que le permitió entrar en el selecto club EGOT de artistas con los cuatro premios más importantes de la industria del entretenimiento en Estados Unidos: el Emmy, el Grammy, el Óscar y el Tony.