Allí en la cima del escalafón se libra una batalla de la que poco se habla y casi nada se escribe. La mantienen los dos ases del momento: Morante de la Puebla y Roca Rey. El resto está y se sabe por debajo, en ese larguísimo escalafón de toreros con sus honorarios, sus partidarios y sus trofeos cortados.

PUBLICIDAD

La guerra se reanuda porque, según todas las fuentes conocedoras de la situación, este litigio no está arreglado. Recordemos: corrida agosteña el año pasado en El Puerto de Santa María. Roca vuelve de hacer un quite al toro de Morante y, en el callejón, se forma el revuelo. Enfrentamiento dialéctico del que se hizo público -Zabala el primero- el ya famoso "Maestro, fúmate un purito despacito". Un "relájate" de campeonato.

El fugaz abrazo captado por Canal Sur en el albero de La Maestranza, en la Feria de San Miguel, llevó a la conclusión general de la pipa de la paz.

Volvieron a compartir escenario el Domingo de Resurrección, y ahí Morante sobrevoló por encima del cóndor sin discusión. Lo que sucedió días después es que ambos acabaron en el mismo hospital, no por mucho tiempo, con el rastro de la sangre que da seriedad a todo esto. Lo de Morante fue un visto y no visto certero en un pasaje de lidia ordinaria sin más; Roca sabía que ese toro le podía coger y se volcó valiente en la estocada. Su marchamo de figurón del torero quedó repuesto, para ventilar dudas.

Allí en la cima del escalafón se libra una batalla de la que poco se habla y casi nada se escribe

Este jueves llega a Madrid, donde no se anuncia Morante. Por lo tanto, podrá disparar a su antojo. Últimamente todo lo que se habla de él es por su pareja o por su finca sevillana de La Consentida, que "mezcla tradición y funcionalidad", como hemos podido leer con relajo y envidia.

Roca Rey ha superado ya los diez años de matador de toros, tiempo en el que se convirtió en el número uno, el torero que más dinero ganaba y el que más gente llevaba. Fue estrenarse Tardes de soledad -premio Goya al mejor largometraje documental- y dejó de ser el protagonista principal.

Roca recibe en Las Ventas ese trato inmisericorde que puede transmutarse en apoteósico propio de los matadores exitosos de su estirpe. Esa guerra en el tendido también se reanudará. Nada nuevo bajo este sol demasiado pegajoso para mayo, aunque nada comparable a lo que da la Aemet el domingo en Aranjuez, 37 grados con viento del oeste.

Prepárense.

Torean Morante y Roca Rey.