Con el paso del tiempo es habitual que aparezcan las canas, para gran parte de la sociedad algo que no les convence en absoluto porque es síntoma de que estamos envejeciendo; si bien está extendido el mito de que si tenemos canas, y más en el caso concreto de los hombres, nos podremos olvidar de las canas; una teoría que puede aliviar a muchos, pero que no concuerda exactamente con la evidencia científica actual.

Tal y como señala el doctor Borja Díaz Guimaraens, especialista en salud capilar de Olympia Quirónsalud, las canas son cabellos que han perdido su pigmento: “El color del pelo depende de la melanina, que producen unas células llamadas melanocitos situadas en el folículo piloso. Con el paso del tiempo, estos melanocitos disminuyen su actividad o desaparecen. Cuando el folículo deja de producir melanina, el cabello crece blanco. El aspecto gris aparece cuando se mezclan cabellos pigmentados con cabellos blancos. Es un proceso biológico natural ligado al envejecimiento del folículo”.

Recuerda que el componente genético es muy alto, de forma que, si nuestros padres tuvieron canas tempranas, es muy probable que los hijos también las desarrollen pronto. “Se han identificado genes implicados en la regulación de la pigmentación, como el IRF4, que influyen en cómo y cuándo los melanocitos dejan de funcionar. La genética marca el ritmo; el entorno puede acelerarlo ligeramente, pero no lo determina por completo”, informa este experto en Tricología.

Doctor Borja Díaz Guimaraens, especialista en salud capilar de Olympia Quirónsalud.

El papel del estrés

Pero es que, además, el doctor Díaz Guimaraens, especialista en Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología, mantiene sobre el posible origen de las canas que la evidencia científica actual indica que el estrés intenso y sostenido puede acelerar la aparición de canas en personas predispuestas. “El estrés aumenta la inflamación alrededor de los folículos pilosos y puede agotar las células madre que generan melanocitos, acelerando la pérdida de pigmento. Hay un pequeño porcentaje de los casos en los que las canas pueden repigmentarse al cesar la exposición al estrés”, aclara.

Y es aquí donde destaca que hay un cuadro curioso, que se llama el ‘síndrome de María Antonieta’ (en honor a la famosa consorte francesa), por el que en relación con momentos de estrés muy intenso el pelo se vuelve completamente cano. “Realmente es un tipo de alopecia areata que ataca de forma selectiva al pelo pigmentado y respeta al pelo canoso. En este caso concreto, con tratamiento se puede recuperar ese pelo no canoso perdido”, afirma este experto de Olympia Quirónsalud.

Con ello, mantiene que cuando las canas aparecen antes de los 20–25 años hablamos de canicie prematura, y resalta que en la mayor parte de los casos su principal causa de aparición responde a cuestiones genéticas. “También pueden influir factores como el estrés oxidativo, el tabaquismo o, en casos menos frecuentes, déficits nutricionales (como vitamina B12) o alteraciones tiroideas”, remarca el doctor Borja Díaz Guimaraens.

¿Si me arranco una cana aparecen más?

Un hecho muy habitual es el deseo de arrancarlas, algo que no es malo, según precisa, y que por que nos arranquemos una cana esto no hará que nos salgan más. “Es un mito muy extendido”, admite, recordando que cada folículo funciona de forma independiente. “Sin embargo, arrancarlas repetidamente puede dañar el folículo y provocar que el cabello crezca más fino o incluso deje de crecer. Por tanto, no es peligroso de forma puntual, pero no es recomendable convertirlo en hábito”, advierte.

¿Si tengo canas no me quedo calvo?

Y es que otro de los mitos súper extendidos que hay en torno a la aparición de canas es el que si están éstas será un seguro de, que no me voy a quedar calvo. Lamentablemente, este experto capilar subraya que se trata de procesos “completamente distintos”, e incide en que las canas afectan al pigmento del cabello, mientras que las alopecias producen disminución de densidad, como la alopecia androgénica, que afecta al tamaño del folículo y al ciclo de crecimiento. 

“Un mismo paciente puede tener canas y, al mismo tiempo, desarrollar algún tipo de alopecia. Desafortunadamente, y en contra del saber popular, no existe una relación protectora entre ambas”, insiste este doctor.

¿Se puede prevenir las canas?

Con todo ello, este especialista en salud capilar de Olympia Quirónsalud resalta que en la actualidad no existe ningún tratamiento demostrado que prevenga o que revierta las canas de forma eficaz y estable.

“Mantener un buen estado nutricional, evitar el tabaco y controlar determinadas patologías médicas ayuda a la salud general del folículo, pero no detiene el proceso biológico de pérdida de función de los melanocitos. La investigación está avanzando en el estudio de las células madre melanocíticas, pero todavía no hay soluciones clínicas reales”, concluye el doctor Díaz Guimaraens.