Un tratamiento basado en plasma rico en plaquetas (PRP) procedente de sangre de cordón umbilical ha mostrado resultados preliminares prometedores para favorecer la regeneración del endometrio en mujeres con patologías uterinas complejas y pocas alternativas terapéuticas.

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El estudio, presentado por investigadores de IVI Institute Foundation en el Congreso Científico Anual de la American Society for Reproductive Medicine (ASRM), analiza el potencial de esta estrategia en pacientes con síndrome de Asherman, endometrio fino o atrofia endometrial, alteraciones que pueden dificultar que el tejido alcance las condiciones necesarias para permitir la implantación del embrión.

El endometrio es el tejido que recubre el interior del útero y desempeña un papel fundamental en el embarazo, ya que debe ser capaz de recibir y sostener la implantación embrionaria. Cuando su capacidad regenerativa está alterada, las posibilidades de implantación pueden verse reducidas.

“Estas pacientes presentan un problema especialmente complejo porque su endometrio tiene una capacidad regenerativa limitada. Al no contar con un tejido funcional y adecuadamente desarrollado, las posibilidades de implantación embrionaria disminuyen considerablemente”, explicó la doctora Irene Cervelló, investigadora principal del estudio e investigadora de IVI Institute Foundation y del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe.

La técnica consiste en administrar mediante histeroscopia una inyección subendometrial de plasma rico en plaquetas obtenido de sangre de cordón umbilical donada. A diferencia del PRP convencional, que suele proceder de la propia sangre de la paciente, esta estrategia utiliza una fuente biológica más joven y enriquecida en proteínas, biomoléculas y factores de crecimiento que pueden favorecer la regeneración del tejido.

Uno de los principales hallazgos del estudio es el aumento de la vascularización del endometrio. La proporción de área vascular neoangiogénica, es decir, correspondiente a la formación de nuevos vasos sanguíneos, pasó del 32,23 % antes del tratamiento al 45,60 % después de la administración del PRP procedente de cordón umbilical.

“La nueva vascularización permite que lleguen sangre, oxígeno, factores de crecimiento y las señales necesarias para que el endometrio se regenere y vuelva a ser funcional. Haber observado esta neoangiogénesis nos indica que el tratamiento está produciendo un efecto biológico real sobre el tejido”, señala Cervelló.

El estudio piloto se llevó a cabo en 15 pacientes tratadas en IVI Fertility Valencia y el Hospital Universitari i Politècnic La Fe de Valencia. Según los investigadores, casi la totalidad de las mujeres incluidas experimentaron una mejora del grosor y de la funcionalidad endometrial tras el tratamiento.

No obstante, los responsables de la investigación subrayan que los resultados son todavía preliminares y que será necesario determinar si esta mejora del endometrio se traduce también en mayores tasas de implantación y embarazo.

Para ello, el equipo ya trabaja en un nuevo estudio multicéntrico con 35 pacientes en centros de IVI Fertility, aprobado por la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), con el objetivo de validar los resultados obtenidos y analizar su posible impacto reproductivo.

“Nuestro objetivo es ofrecer una alternativa a mujeres que actualmente cuentan con muy pocas opciones reproductivas cuando su endometrio no responde a los tratamientos convencionales. Los resultados son preliminares, pero abren una vía muy prometedora para este grupo de pacientes”, concluyó Cervelló.