La llegada de 2017 empieza bien para la internacionalización de Renfe: el proyecto de alta velocidad más caro del mundo en estos momentos, el denominado HS2, que pretende recorrer 200 kilómetros a lo largo del Reino Unido (íntegramente en Inglaterra), ha llamado a la puerta del operador ferroviario. Lo hizo en diciembre la víspera de Navidad, con la visita de una delegación británica a varios directivos de la empresa pública española, según ha podido saber El Independiente.

El HS2 (High Speed 2) es un proyecto que ronda los 50.000 millones de euros y que pretende conectar la subdivisión administrativa del Gran Londres (más de 8 millones de personas) con las ciudades norteñas de Leeds y Manchester, las dos con un potente pasado industrial. Los funcionarios del Reino Unido, pertenecientes del Departamento de Transportes de este país, acudieron en diciembre a las oficinas de Renfe en Madrid y presentaron el proyecto a, entre otros, el responsable de la división de Internacional. Así lo confirman numerosas fuentes del Ministerio de Fomento.

Delegados del Ministerio de Transportes británico acudieron a Madrid en diciembre

Al parecer se trató de una toma de contacto inicial que puede suponer un vuelco en la estrategia del operador, actualmente inmerso en la fusión con Adif: los representantes del Gobierno de Theresa May invitaron a Renfe a asistir a una reunión todavía más crucial a finales de este mes de enero en Londres, el bidder day (que viene a traducirse como “el día de los licitadores”). Se espera que en este encuentro asistan las partes interesadas. “Y los interesados con posibilidades reales son la francesa SNCF y sus empresas ferroviarias, la alemana Deutsche Bahn y sus firmas del sector, los italianos, aunque menos, y nosotros”, confían en Fomento.

 

La 'Y' británica pretende unir el Gran Londres con las ciudades de Leeds y Manchester.

La ‘Y’ británica pretende unir el Gran Londres con las ciudades de Leeds y Manchester.

En el bidder day se hablará de una futura precalificación, el paso que vendrá sucedido por la presentación de los pliegos del concurso por parte de las autoridades británicas. Y a continuación llegaría la oferta pública para los candidatos en liza, que se agruparán probablemente en forma de alianzas y consorcios nacionales similares a los de Al Shula en La Meca. El HS2 es un proyecto de alta velocidad a medio plazo: la primera fase (Gran Londres-Midlands Occidentales) prevé estar terminada en 2026 y la segunda (hasta Manchester y Leeds) en 2030. Eso sin contar con que pueda haber retrasos, un obstáculo muy típico en obras de tal envergadura.

El proyecto HS2 es el AVE Londres-Leeds-Manchester y será de 50.000 millones

Ahora mismo el perfil internacional del operador ferroviario está prácticamente copado por el encargo del AVE a La Meca, un proyecto de 6.700 millones de euros para un consorcio de 12 firmas españolas que tiene que construir la línea de 500 kilómetros entre las ciudades saudíes de Medina y La Meca. “Por eso es tan importante el interés británico para nosotros”, añaden las fuentes consultadas.

La delegación de Reino Unido invitó a Renfe a una reunión clave en enero en Londres

Los enviados británicos a la reunión de diciembre tenían una alta valoración del expertise español en los trenes rápidos, relatan varios testigos. Se considera alta velocidad cuando el tren puede circular a más de 200 kilómetros por hora. En teoría ningún tren del Reino Unido alcanza esa velocidad pero el HS2 prevé tener una de las vías más rápidas del mundo: 360 kilómetros por hora, según los planes del Departamento de Transportes.

A 360 por hora

El sector ferroviario nacional tiene igualmente la mirilla puesta en el AVE de California, el de la India y el Kuala Lumpur-Singapur. “Pero los últimos cuatro años se han sido caracterizados en Renfe por una sequía en el área de Internacional. El contrato con Arabia Saudí se gestó con el Gobierno de Zapatero”, añaden las fuentes ministeriales. La hasta hace poco número dos de la compañía pública, Berta Barrero, llegó a declarar en 2015 en una entrevista con la revista que publica Deloitte que los proyectos de internacionalización no eran “una prioridad en el corto plazo”.

Interior de la estación de Victoria Station, en Londres.

Interior de la estación de Victoria Station, en Londres. WIKIMEDIA COMMONS

El HS2 no está exento de polémica en un país que votó en junio marcharse de la Unión Europea y en el que el peso del tren lo fue todo en la posguerra y ahora vive una crisis existencial. Los tabloides británicos critican que costará hasta diez veces más que un proyecto de alta velocidad similar en cualquier otro país de la UE.

La decadencia del tren inglés

Paralelamente al impulso del HS2, los trenes ingleses vive una crisis aguda veinte años después de su privatización: en el arranque del año varias huelgas de maquinistas y de personal ferroviario han paralizado numerosas líneas, sobre todo al sur del país. A la vez miles de usuarios secundan estos paros en protesta por el enésimo alza de los precios. No por nada el socialista radical Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista, ha hecho de la renacionalización de los trenes una de sus banderas de campaña, sabedor de que las últimas encuestas indican que dos de cada tres británicos son favorables a esta medida.

La internacionalización española, copada por el AVE a La Meca, lleva cuatro años de sequía

Un estudio de la formación laborista denuncia que de media los viajeros habituales dedican un 14% de sus salarios a abonar las tarifas de los trenes británicos operados por compañías privadas como Virgin. El Gobierno de May nacido del Brexit trata de distanciarse de las políticas que privatizaron el tren, y para ello tira del HS2: “Estamos llevando a cabo la modernización más importante del tren desde hace un siglo”, resaltó hace poco el ministro de Transportes, Chris Grayling, en The Guardian.

El Independiente ha contactado con el ministerio británico para confirmar la reunión de Renfe: “Ni lo confirmamos ni lo denegamos: no comentamos este tipo de reuniones”, responden portavoces oficiales.