Este viernes por la tarde el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, presenta en Santander -su ciudad, de la que ha sido alcalde hasta hace poco- junto con Miguel Ángel Revilla el corredor de alta velocidad Palencia-Santander. Se trata de un tren de alta velocidad en cuyo estudio lleva Ineco trabajando más de dos meses y a cuyos detalles ha tenido acceso El Independiente: el estudio del AVE a Cantabria tendrá cinco alternativas, dos troncos principales y un coste estimado que va de los 600 a algo menos de 1.000 millones, IVA incluido en todos los casos.

Eso dice el borrador que maneja Ineco a falta de la opción que finalmente escoja el ministro. En los últimos años, la alta velocidad a Cantabria ha sufrido varios vaivenes, con renuncias y todo por parte del ministerio. En 2015, año electoral, la entonces titular de Fomento Ana Pastor retomó el proyecto, que la Universidad de Cantabria cifró en 300 millones y el Gobierno de entonces en 500 millones. El informe de Ineco eleva la cifra en cualquier caso. Y eso sin contar con los temidos sobrecostes.

En paralelo a la autovía

Los dos troncos principales se refieren al tramo que va desde Palencia capital -adonde llegó el AVE en septiembre de 2015- al límite de la provincia, la Montaña Palentina y la vecina y accidentada comarca cántabra de Campoo-Los Valles; y básicamente son dos troncos los esbozados porque ambos irían en paralelo a la Autovía Cantabria-Meseta, a sendos lados de la carretera. “Consiste en el desarrollo de una línea de altas prestaciones aprovechando la línea de alta velocidad Madrid-Valladolid-Palencia-León en su trazado hasta Palencia”, señalan en Adif. “Y desde esta capital castellano-leonesa hasta sus límites provinciales”.

En la segunda parte, el proyecto se complica con cinco trazados alternativos. El más barato (600 millones) alcanza la localidad palentina de Nogales de Pisuerga y a partir de ahí sortea la montaña palentina y cántabra.

Encargo directo del ministro

La opción más cara es la que enlaza con Aguilar de Campoo y de ahí a Santander. Es un recorrido plagado de túneles, el elemento que más encarece la obra, y el desembolso que supone se estima en unos 950 millones de euros. “La diferencia de tiempo entre el viaje más barato y el más caro está solo entre cinco y diez minutos”, comenta una fuente de Fomento.

Hay otras tres variantes más, aunque este medio tiene conocimiento de solo dos: una que enlaza con el pueblo de Mave (Palencia), otra en Herrera de Pisuerga. El coste de cada una está en los márgenes arriba mencionados.

El AVE a Santander es un encargo directo del ministro a Adif, que a su vez ha encomendado a la ingeniería pública Ineco el estudio del trazado. De la Serna prolonga la tradición de los últimos responsables de Fomento de hacer un guiño a la tierra: el AVE a Málaga con Magdalena Álvarez, el AVE gallego de José Blanco, la conexión Madrid-Galicia impulsada por Ana Pastor… Pero en el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias se rechaza de plano que lo que se vaya a hacer hasta Cantabria sea un tren de alta velocidad, sino un “tren de altas prestaciones”. Diferencias aparte, el tiempo dirá si se construye o no.