Una operación relámpago de los Estados Unidos ha sacudido el panorama geopolítico mundial, dividiendo a la opinión pública y a los países entre el apoyo y el rechazo a las acciones militares de EEUU en Venezuela. Varios medios internacionales, entre ellos BBC y CBS News, apuntan a la unidad de élite Delta Force como la responsable de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.  

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Delta Force, oficialmente conocida como 1st Special Forces Operational Detachment-Delta (1st SFOD-D), representa la vanguardia de las fuerzas especiales de Estados Unidos. Fundada en 1977 por el coronel Charles Beckwith –un veterano de Vietnam fascinado por los SAS británicos–, surgió como respuesta al auge del terrorismo global tras eventos como el atentado de Múnich en 1972. 

Beckwith, convencido de la necesidad de una unidad dedicada al contraterrorismo, convenció al Ejército de crear esta fuerza secreta bajo el naciente Mando de Operaciones Especiales Conjuntas (JSOC). Con sede en Fort Bragg (hoy Fort Liberty), Carolina del Norte, Delta opera en las sombras, con un presupuesto clasificado y personalidades anónimas protegidas por estrictas normas de confidencialidad.​

Misiones de élite

La historia de Delta Force está marcada por operaciones de alto riesgo que han redefinido la guerra moderna. Su bautizo de fuego fue la desastrosa Operación Garra de Águila en abril de 1980: un intento fallido de rescatar 52 rehenes estadounidenses en Teherán que terminó en colisión de helicópteros en el desierto iraní, con ocho muertos. El fiasco impulsó reformas clave, como la creación del JSOC, y expuso las debilidades logísticas de las fuerzas especiales de la época.

Desde entonces, Delta ha brillado en escenarios de conflicto globales. En 1983, durante la invasión de Granada (Operación Urgent Fury), neutralizó amenazas clave en sólo horas. Seis años después, en Panamá, ‘capturaron’ a Manuel Noriega con precisión quirúrgica al reproducir música rock a todo volumen para desmoralizarlo.

La Batalla de Mogadiscio en 1993 vio a Delta Force pelear casa por casa contra milicianos somalíes, sufriendo múltiples bajas, pero escasas en comparación con las de los milicianos.

En la era post-11S, Delta se convirtió en punta de lanza contra Al Qaeda y el Estado Islámico. Participó en la invasión de Afganistán (2001), donde detuvo a líderes talibanes en las cuevas de Tora Bora.

En Irak, ejecutó miles de redadas nocturnas, culminando en la operación que acabó con Abu Bakr al-Baghdadi en 2019: un asalto nocturno con helicópteros stealth en Siria, grabado por cámaras corporales y transmitido al mundo. Estas misiones destacan la firma de Delta: entradas rápidas por aire o mar, uso de tecnología avanzada como visores nocturnos y drones, y extracciones bajo fuego enemigo.​

El filtro humano: Selección implacable

Convertirse en operador de Delta es un sueño para pocos y una pesadilla para la mayoría. El reclutamiento se centra en veteranos de élite: principalmente de la 75th Ranger Regiment, Boinas Verdes o la 160th SOAR (Night Stalkers). El proceso, conocido como "Selection", dura seis meses y elimina al 90% de los candidatos. Incluye marchas de 40 millas con mochilas de 50 kilos, navegación autónoma en montañas sin GPS, pruebas de tiro en estrés extremo y evaluaciones psicológicas para detectar debilidades bajo tortura simulada.

Superada la selección, sigue el Operator Training Course (OTC): seis meses más de CQB (combate en espacios cerrados), francotiradores, demoliciones, paracaidismo HALO/HAHO y conducción táctica. Los graduados, unos 300 activos divididos en escuadrones (A, B, C, D), rotan entre operaciones, entrenamiento y roles encubiertos en la CIA (como el Special Activities Center). Su lema implícito: "No nos buscan, nosotros los encontramos".​

Caracas 2026: ¿El nuevo capítulo?

La supuesta captura de Maduro eleva a Delta Force a un nivel inédito en América Latina. Según reportes, helicópteros Chinook y Black Hawks sobrevolaron Caracas pasada la medianoche, coincidiendo con explosiones en Fuerte Tiuna –la mayor base militar venezolana– y otros puntos estratégicos. Fuentes citadas por Military Watch Magazine afirman que un asalto de Delta irrumpió en la residencia presidencial de Miraflores, extrayendo a Maduro y Flores en menos de 15 minutos. Trump, en su publicación, elogió la "perfección operativa".​

El gobierno venezolano, liderado por Delcy Rodríguez y el ministro de Defensa Vladimir Padrino López, denuncia una "agresión imperialista" y declara estado de emergencia, movilizando tropas leales. Sin confirmación oficial del Pentágono, analistas comparan la operación con la de Baghdadi o Noriega, destacando la coordinación con inteligencia satelital y ciberataques previos para cegar defensas aéreas.

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