Todas las miradas se dirigen este miércoles a Davos. Donald Trump interviene en el Foro Económico Mundial que se celebra en la localidad alpina en plena crisis con Europa por su obsesión con Groenlandia. El presidente de Estados Unidos se cree con derecho a tomar el territorio semiautónomo perteneciente a Dinamarca. Por las buenas o por las malas. Los líderes europeos, a los que ningunea cada dos por tres, afrontan un momento crucial. Lo que ha quedado claro es que Trump, como Putin, responde sin piedad ante cualquier intento de apaciguamiento.

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"El apaciguamiento es siempre un signo de debilidad. Europa no puede permitirse ser débil, ni contra sus enemigos ni con su aliado. El apaciguamiento no conduce a resultados, solo humillación. La asertividad y la confianza en nuestros valores son necesarias en este momento", ha escrito en X el primer ministro de Polonia, Donald Tusk. Polonia es el país que más sufrió como consecuencia de la inicial estrategia de apaciguamiento con Hitler en la Segunda Guerra Mundial.

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Autobalance laudatorio

Nadie espera que Trump haga un discurso conciliador. Sería una sorpresa. Ha insistido tanto en que Groenlandia es vital para la seguridad nacional de Estados Unidos que le resultaría difícil hacer un giro de guion. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, recomendó en Davos a la UE que "respire hondo, deje que las cosas se resuelvan y descarte represalias". Insistió en que la gran isla ártica "es esencial para el escudo antimisiles Cúpula Dorada, mecanismo de defensa para misiles intercontinentales.

Este martes, cuando se cumplía un año de su jura como presidente, ha realizado un balance totalmente ensalzador de su mandato. No ha querido desvelar cuáles son sus planes para apropiarse de Groenlandia. "Ya lo verán". Al tiempo se ha mostrado confiado en las conversaciones que va a tener en Davos. Incluso ha hecho un favor a los que echó de la administración porque ahora tienen la mayoría un empleo mejor. Y así sucesivamente.

Ha revertido la migración por primera vez en décadas. "Estamos orgullosos del ataque en Venezuela, contra las instalaciones nucleares en Irán...", ha dicho antes de partir a Europa. Y ha reiterado cómo ha podido acabar con ocho guerras en el mundo, "algo que nadie antes había conseguido". También ha salvado a la OTAN. Obvia, sin embargo, que ahora actúa contra los aliados con sus amenazas sobre Groenlandia.

Previamente, Trump ha arrancado divulgando dos mensajes de Mark Rutte, secretario general de la OTAN, y del presidente francés, Emmanuel Macron, de quien ahora suele decir que le queda poco en el cargo. Los dos le emplazaban para conversar sobre Groenlandia en Davos. En el caso de Rutte con un tono excesivamente adulador: "No puede esperar a verte. Tuyo, Mark". A Trump parece divertirle ponerle en evidencia.

A Macron volvió a amenazarle con aranceles al champán por no querer formar parte de la Junta de la Paz de Gaza. Además, difundió unas imágenes realizadas con inteligencia artificial sobre una imaginaria conquista de Groenlandia. Con todo este preludio, en Davos es previsible que exponga su doctrina Donroe en su alocución a las 14.30, hora española, y luego se deje querer por unos y otros.

Contra el 'nuevo colonialismo'

En el Foro Económico Mundial, los líderes europeos se han alineado para condenar el "nuevo colonialismo" de Donald Trump, en palabras de Macron. El presidente francés dijo que prefería "el respeto a los matones" y "el imperio de la ley a la brutalidad". Remarcó que Europa tiene instrumentos, en referencia a la bazuca comercial, para responder a quienes no la respetan. Macron es quien está jugando el papel de poli malo entre los europeos. También es muy contundente con Trump el primer ministro de Canadá, Mark Carney. Mantiene que su país está preparado para apoyar a Groenlandia y a Dinamarca.

En su intervención, Macron señaló que ahora "no es momento para un nuevo imperialismo o un nuevo colonialismo»" y criticó la "agresividad inútil" de la promesa de Trump de imponer aranceles a los países que se opongan a la toma de control de Groenlandia. A juicio de Macron, EEUU trata de "debilitar y subordinar a Europa" al imponer aranceles que "se utilizan como palanca contra la soberanía territorial".

Horas antes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leye, afirmó que la amenaza de Trump de imponer un arancel del 10 % a las importaciones procedentes de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, a menos que retiraran sus objeciones a sus planes, era "un error". Añadió que la UE y Estados Unidos llegaron a un acuerdo comercial el pasado mes de julio y que, en política, al igual que en los negocios, "un acuerdo es un acuerdo". Sin embargo, el Parlamento Europeo votó este martes a favor de suspender su aprobación como respuesta a las amenazas de Trump.

Cuenta atrás para el consejo extraordinario

Advirtió contra el riesgo de que las relaciones entrasen en "una espiral descendente", pero afirmó que la respuesta de la UE, si fuera necesaria, sería "firme, unida y proporcionada". La opción sería activar un instrumento denominado el bazuca comercial del bloque.

Su nombre técnico es el Mecanismo Anticoerción Económica (ACI, por sus siglas en inglés). La UE, con 500 millones de consumidores, puede cerrarse al mercado de EEUU si se activa el Mecanismo Anticoerción Económica. Nadie en Europa quiere llegar a esta medida pero si Trump finalmente se apropia de Groenlandia habrá sentenciado a la OTAN y a la UE. Si la UE no reacciona, dejará de merecer respeto. También puede activar el artículo 42.7, la cláusula de la UE de asistencia mutua en caso de agresión armada.

El jueves se celebra un consejo extraordinario sobre Groenlandia. El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, sí asistirá tras suspender su participación en Davos por el accidente ferroviario de Adamuz.

Las críticas a Trump no solo provienen de líderes liberales o conservadores europeos. También los más nacionalistas como el primer ministro de Bélgica, Bart De Wever. El Francia, el líder de Agrupación Nacional, Jordan Bardella, ha pedido que se aplique la bazuca comercial contra EEUU.

De Weber describió el momento como una encrucijada para Europa. "Trump está sobrepasando u límite tras otro, de modo que solo nos queda defendernos si no queremos perder la dignidad. Y la dignidad es lo más preciado que se puede tener en una democracia".