Los buenos jugadores de poker saben lo que es tilt, y procuran huir de esa sensación. Hablamos de la frustración u ofuscación que puede sobrevenir jugando a las partidas del juego de cartas más famoso del mundo, una desregulación emocional susceptible de traducirse en malas decisiones, provocando apuestas perdedoras por su impulsividad, afán de desquite, búsqueda de revancha, etc.

Los avatares de la partida influyen bastante en la aparición de la frustración característica del tilt, pero también es factible que se origine por una sobrecarga mental a la que puede contribuir bastante en el entorno de juego. En este sentido, en el ecosistema de las partidas digitales una interfaz amigable, limpia y despejada como la que brinda la plataforma de poker líder resulta ideal para tener una experiencia de usuario fluida, cuya aportación para no saturar a los jugadores es básica con la vista puesta en la clarividencia de sus decisiones.

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Por qué el journaling es una herramienta eficaz contra el tilt

Una vez explicado el tilt y su influencia, cabría definir qué es el journaling. Se trata de un anglicismo traducible al castellano como llevar un diario, aunque este sería no tanto de vivencias, que también pueden incluirse, sino de reflexiones y sensaciones que puede suscitar una actividad como jugar al poker.

El objetivo subyacente del journaling sería externalizar la emoción, escribiendo para reducir la carga mental que ayuda a la irrupción del tilt, del que no se libran ni los mejores jugadores, ya que igualmente puede sobrevenir por exceso de ego, autoexigencia, sentimiento de venganza, rivalidad con otro jugador, etc.

Además, como cualquier actividad de escritura introspectiva, ayuda a ordenar pensamientos y a tomar decisiones más racionales, en la mesa física o virtual de las partidas, pero también en la vida en general.

Asimismo, aflorar los pensamientos negativos es una vía acreditada para exorcizarlos, posibilitando el escribirlos apreciar su endeblez racional, lo que en último término disminuye la rumiación negativista y los sesgos potenciados tras una mala partida. Algo que en argot del poker se denomina como 'bad beat'.

También escribir este tipo de diario puede suponer un refuerzo de patrones conductuales más estables entre sesiones.

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Cómo hacer journaling enfocado a evitar el tilt del poker


Para los jugadores de poker, plantearse la práctica de un journaling orientado a mitigar el tilt pasa por ir escribiendo un diario reflexivo bajo una serie de premisas muy claras.

Se trataría, así pues, de un registro personal donde ir anotando primeramente las sensaciones suscitadas tras cada sesión de poker, es decir qué emociones aparecieron (frustración, miedo euforia, etc.), la intensidad que tuvieron y, algo muy importante, cuáles fueron sus detonantes. Una identificación que será muy obvia con algunas de ellas, pero no tanto con otras, e incluso eventualmente pueden resultar sensaciones confusas, al venir ligadas a situaciones que en teoría tendrían que haber producido una reacción distinta. Contradicción que supondrá una vía interesante de introspección por la información valiosa que puede aportar.

Adicionalmente, cabría bucear en los pensamientos automáticos que surgieron, identificando sus distorsiones, al ser susceptibles de presentar sesgos de catastrofismo, de pensamiento dicotómico en el sentido de 'todo o nada' e, incluso, esa especie de creencia mágica en torno a una manía persecutoria del azar, o dicho de otro modo de 'estar gafados', que parece embargar a muchos jugadores en sus momentos tilt.

Llegados a este punto, resulta crucial escribir qué decisiones se vieron afectadas, si hubo desvíos del plan de juego trazado por una emoción positiva o negativa y, algo esencial, hacer una revisión honesta sobre si el mal resultado de las manos clave obedeció a las decisiones tomadas, o más bien a las leyes de hierro de la probabilidad...

La última parte quedaría dedicada a la redacción de las pautas para la siguiente sesión, procurando plasmar qué habría que mantener con respecto a la última partida, y qué debería evitarse, con el foco especialmente puesto en los patrones de frustración tilt detectados.

Y ya se cerraría el escrito con objetivos a lograr para la siguiente sesión, hablando siempre, por supuesto, de metas de regulación mental y toma de decisiones que sean controlables, pues ganar o no en un juego de azar como el poker no depende del voluntarismo de los jugadores.

Cómo hacer un journaling útil para el poker

La primera regla de oro para que esta especie de diario reflexivo funcione es ser totalmente sincero y honesto con uno mismo, evitando autojustificaciones y poner paños calientes ante decisiones evidentemente malas por la ofuscación del tilt.

La aspiración esencial es encontrar patrones psicológicos negativos que lastran nuestro juego, en aras de mejorar el control mental y depurar cualquier decisión tomada en la mesa de los sesgos, ya sean negativistas o eufóricos.

Practicar un journaling con la exhaustividad expuesta puede ayudar a mejorar mucho la clarividencia, aunque debe hacerse de forma sistemática tras cada sesión, procurando además revisar los apuntes previos antes de una nueva partida