En el Real Madrid, la capitanía siempre ha sido algo más que una cuestión de antigüedad. No se trata solo de llevar un brazalete, sino de asumir un papel simbólico. Durante años, ese honor ha sido una recompensa natural para los jugadores más veteranos y más respetados, una especie de coronación tras una carrera de fidelidad al escudo.

PUBLICIDAD

El brazalete que hasta el próximo fin de semana portará Carvajal, se ha convertido en uno de los bienes más preciados del club. El hecho de que lo lleve uno u otro hará que las tornas cambien y marcará un punto de inflexión en un club que vive horas delicadas. Las posibles elecciones a la presidencia blanca, la elección de un nuevo entrenador, y los dos años sin conseguir ningún título han hecho que el Real Madrid se plantee un cambio de rumbo de cara a la temporada 2026/2027. Este cambio llega hasta en la capitanía, con 3 candidatos a coger el relevo de Dani Carvajal.

Quién cogerá el brazalete

Si el club respeta el orden tradicional, Fede Valverde será el próximo primer capitán. Después vendrían Courtois y Vinícius, en ese orden, como señalan las distintas referencias sobre la jerarquía interna actual.

Valverde reúne varias condiciones que encajan bien con el cargo. Entre ellas, regularidad, compromiso, presencia en partidos grandes y una autoridad futbolística que ha crecido temporada tras temporada. Además, su perfil competitivo y su ascendencia en el grupo lo convierten en una opción natural para una capitanía que el Madrid suele reservar a futbolistas con peso real dentro del proyecto. Sin embargo, los problemas que ha tenido con Tchouaméni en las últimas semanas, y la posible llegada de José Mourinho como nuevo entrenador blanco, hacen temblar esa posibilidad.

En el caso de que el portugués llegue al banquillo del Real Madrid, se rumorea que Courtois puede ser su gran aliado. Para él sería el líder y capitán perfecto. El belga aporta jerarquía, experiencia y estatus de referencia mundial bajo palos. Finalmente, Vinícius sería el tercero en discordia, y es que el brasileño, pese a todas sus polémicas y problemas que ha ido teniendo, es el gran símbolo comercial y deportivo del equipo, aunque en el orden de antigüedad quede detrás de Valverde y Courtois.

Un brazalete maldito

Sin embargo, en los últimos tiempos se ha instalado una coincidencia que ha dado pie a una lectura mucho menos amable sobre la capitanía blanca. Cada vez que un futbolista blanco ha heredado el brazalete, su etapa como primer capitán ha terminado antes de lo previsto. Es más, casi siempre con una despedida al final de esa misma temporada. El patrón empezó a ganar fuerza con Sergio Ramos y, desde entonces, se ha repetido con una regularidad incómoda para el madridismo.

La secuencia reciente es tan clara que parece escrita de antemano. Sergio Ramos fue el primer capitán en 2020-21 y salió aquel verano tras no renovar. Por su parte, Marcelo heredó el brazalete y se despidió al año siguiente; Benzema asumió el liderazgo y cerró su ciclo en 2023; Nacho fue capitán en 2024 y también se marchó; y Luka Modric cerró esa cadena en 2025. Ahora, es Carvajal quien sigue los mismos pasos. Capitán blanco durante la temporada 2025/2026 y, ese mismo año, fuera del Real Madrid.

La estadística es llamativa porque no afecta a un nombre aislado, sino a seis capitanes consecutivos. Eso convierte la coincidencia en relato, y el relato en una de esas historias que el entorno del fútbol suele convertir en una especie de maldición.

La noticia de Carvajal ha alimentado aun más esta maldición, y es que encaja de lleno en ese perfil. Canterano, futbolista de casa, competitivo, respetado por el vestuario y con un recorrido larguísimo en el primer equipo, parecía el heredero perfecto para dar continuidad a una capitanía clásica. Sin embargo, su lesión y su falta de minutos han acelerado el final de su carrera en el Santiago Bernabéu.