Durante meses una simple palabra ha servido para hacer ganar o perder miles de millones a Twitter. Las acciones de la red social se desplomaban o se disparaban cuando el nombre de una compañía salía a la palestra. La firma con tan poderosa influencia es, ni más ni menos, que Salesforce.

A finales del mes pasado los rumores de una operación en la que Salesforce se hiciera con la red social dispararon las acciones de la empresa de Jack Dorsey más de un 20%, en lo que era el mayor avance bursátil de su historia en una sola sesión. A principios de este mes, hace tan sólo unas semanas, Disney y Google se retiraron de la supuesta puja por hacerse con Twitter y dejaron a Salesforce como único pretendiente, provocando un desplome de los títulos de la red social.

Tras meses de zozobra y de especulaciones, Dorsey ya puede estar tranquilo: Salesforce no va a comprar Twitter. No sólo es que no vaya a realizar la operación, es que nunca estuvo en sus planes. Así al menos lo demuestra una filtración de una cadena de emails entre Marc Benioff, CEO de Salesforce, y el ex secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell.

Operaciones ya realizadas

En uno de esos correos electrónicos, titulado M&A Target Review y marcado como confidencial, se detallaba la política de adquisiciones de la firma con sede en San Francisco en un documento de 60 diapositivas. Powell, que está sentado en la junta de Salesforce desde marzo de 2014, ha visto como el grupo de hackactivist DCLeaks filtraba cientos de sus correos electrónicos.

Entre las operaciones que estudiaba Salesforce están la adquisición de gigantes como Adobe Systems, famosa por el desarrollo de software informático. Una compra de estas dimensiones parece más que complicada, ya que Adobe vale 53.900 millones de dólares, casi 49.000 millones de euros, y Salesforce tiene una capitalización bursátil de 49.850 millones de dólares, casi 45.500 millones de euros.

De las 14 empresas que se mencionan en el email, Salesforce ya ha materializado una compra y estuvo muy cerca de formalizar la segunda. El primer caso es el de Demandware, una empresa con sede en Massachusetts y enfocada a los servicios en la nube, que fue adquirida el pasado mes de junio por 2.800 millones de dólares, más de 2.500 millones de euros.

La compra que se les escapó a Benioff por los pelos fue la de Linkedin, en la que Microsoft acabó por imponer su músculo financiero al colocar sobre la mesa 23.260 millones de dólares. En los emails que intercambió con Powell, el CEO de Salesforce se muestra seguro de que la compañía que preside pudo haber hecho algo más para hacerse con la red social profesional. Benioff se lamenta de que con una oferta de 105 dólares por acción en efectivo, más otros 105 en acciones hubiera bastado para superar la oferta de Bill Gates de 196 dólares por título.

«Salesforce tiene una política de adquisiciones que se base en explorar el paisaje empresarial», ha explicado una portavoz de la compañía a The Wall Street Journal. «Pero compramos muy pocas», ha afirmado.

Alto ritmo de compras

Lo que sí es cierto es que Salesforce ha puesto en marcha una política de compra de empresas con un alto grado de ambición. Sólo entre febrero y septiembre del año en curso han sumado a su cartera hasta nueve compañías, para lo que han hecho un desembolso de 3.800 millones de dólares, casi 3.500 millones de euros.

La última operación que ha protagonizado la firma de Benioff ha sido la de Krux, una empresa con sede en San Francisco y enfocada en proveer servicios para el comercio electrónico, por la que ha pagado 700 millones de dólares, 633 millones de euros, entre dinero en metálico y acciones. La adquisición se confirmó el pasado 3 de octubre.

El pasado mes de agosto también se hicieron con Quip, una firma de la que era directivo el propio CEO de Twitter, Jack Dorsey, por otros 750 millones de dólares, 683 millones de euros.