El banco luxemburgués KBL, especializado en la gestión de grandes patrimonios, replantea su estrategia en España y se prepara para una eventual salida del país. Cuelga el cartel de ‘se vende’ sobre su filial española, liderada por Rafael Grau, según ha podido saber El Independiente, de fuentes próximas al proceso.

La consultora KPMG está contactando con varios potenciales interesados en hacerse con la firma, que cuenta con 500 millones de euros en activos bajo gestión.

El futuro del negocio de KBL en España ha sido objeto de debate por parte del grupo durante los últimos meses. Paradójicamente, al tiempo que valora la venta de su filial, ha registrado en mayo una sociedad gestora de instituciones de inversión colectiva (SGIIC) en CNMV.

KBL comenzó su andadura en España en 2011, tras operar durante casi nueve años como propietario del Banco Urquijo. Desarrolla su actividad en todo el territorio nacional y tiene oficinas en Madrid, Las Palmas, León, Murcia y Valencia.

KBL España es sucursal de KBL European Private Bankers, adquirida en 2012 por Precision Capital, un hólding bancario con sede en Luxemburgo, cuyo objetivo es invertir en el sector financiero europeo con vocación de largo plazo.

Se trata, según señala KBL en la página web del grupo, de «un accionista fuerte y comprometido que pretende hacer crecer el Grupo KBL epb  (y Banque Internationale a Luxembourg BIL, también adquirido por Precision Capital), tanto de manera orgánica como inorgánica, a través de procesos de fusiones y adquisiciones».

A nivel global, KBL cuenta con 100.000 millones de euros en activos bajo gestión y custodia, está presente en 50 ciudades europeas y emplea a 2.200 profesionales, de los que 400 son banqueros privados.