El Banco de España asegura que la crisis catalana ya está impactando en el crecimiento de Cataluña, por la crisis política que vive la región. Aunque prevé que el PIB del conjunto de España experimente en el último trimestre del año un ritmo de avance similar al observado en el trimestre anterior, en el entorno del 0,8%, avisa de que Cataluña crecerá menos que el conjunto de la economía y perderá dinamismo.

«La información a escala regional disponible para este período —todavía escasa— apunta a la aparición de los primeros efectos adversos ligados al aumento de la incertidumbre como consecuencia de la situación política en Cataluña registrada en los últimos meses», advierte en el último boletín sobre situación económica de España.

En este punto advierte de que «estos efectos se han dejado notar en los indicadores de gasto privado interno y de turismo extranjero, lo que podría llevar a esta comunidad autónoma a registrar un ritmo de avance de la actividad inferior, en el tramo final del año, al del conjunto de la economía española, en contraste con el mayor dinamismo de la economía catalana en trimestres precedentes».

La institución que supervisa el sector financiero señala que la actividad económica se habría desacelerado en el último tramo del año en Cataluña en mayor medida que en la media de las CCAA consideradas. «Esta ralentización se debería, en particular, al peor comportamiento de los indicadores de empleo, turismo y mercado de la vivienda, entre otros, en esta comunidad autónoma, con respecto a lo observado, en media, en el conjunto de las CCAA y, en particular, en las de mayor peso económico», asegura.

El Banco de España ha valorado dos escenarios por el impacto de la crisis catalana en la economía del país. Uno más moderado, que produciría una pérdida acumulada de PIB hasta finales de 2019 de unos 0,3 puntos porcentuales, y otro escenario más severo y prolongado, con una pérdida de actividad sustancialmente mayor de 0,9 puntos. Actualmente, la institución considera que es más factible el primer escenario.

Puntualiza que la incidencia final de este elemento de riesgo sobre el conjunto dela economía española en el cuarto trimestre dependerá de la magnitud y de la persistencia que este acabe teniendo. «Un alivio del grado de tensión en Cataluña, como el que se percibió durante el mes de noviembre y las primeras semanas de diciembre, podría conducir a un escenario de mayor crecimiento del producto que el considerado en las proyecciones recientemente publicadas», indica.

Por el contrario, «un hipotético rebrote de las tensiones en los próximos meses podría llevar a un impacto más pronunciado sobre las decisiones de consumo e inversión de los agentes que el que se infiere».

Frenazo en bolsa

En el ámbito de los mercados financieros, el Banco de España constata que «la primera parte de octubre vino acompañada de un aumento de la volatilidad en los mercados bursátiles, así como de un comportamiento más desfavorable de la bolsa española que el registrado por los principales mercados europeos, en particular debido a la evolución negativa de las cotizaciones bancarias y, especialmente, la de las entidades que tenían su sede en Cataluña».

Por su parte, indica que en los mercados de deuda soberana, la volatilidad ha sido menor, registrándose inicialmente una ampliación del diferencial frente al bono alemán a diez años y un estrechamiento del diferencial frente a la referencia italiana, si bien, en ambos casos, de una magnitud reducida, que revirtió posteriormente, de manera que a principios de noviembre se registraban niveles similares a los observados antes del comienzo del episodio de tensionamiento político.