El presidente de Endesa, Borja Prado, ha requerido a las fuerzas políticas «sabiduría, determinación y habilidad» para lograr «consensos» con el fin de ser capaces de encontrar una solución al conflicto en Cataluña.

En su discurso ante la junta general de accionistas de la compañía, Prado señaló que el horizonte político del país continúa «afectado por la compleja situación» en Cataluña, que supone «una amenaza y una brecha en la convivencia», informa Europa Press.

«Más allá de los acontecimientos -que no me corresponde a mi juzgar- la situación que hemos alcanzado supone una amenaza y una brecha para la convivencia tan extraordinarias que requiere -por parte de los líderes políticos- una sabiduría, una determinación y una habilidad para lograr consensos, igualmente extraordinarias», dijo al respecto.

Prado valoró el balance macroeconómico de España en 2017, que supone «un verdadero orgullo para nuestro país», con un crecimiento de la economía del 3,1%, alcanzando un crecimiento acumulado del 10% en los tres últimos años, «muy por encima de la media de la Unión Europea y de los países de nuestro entorno».

Asimismo, consideró que el objetivo de crecimiento del 2,8% para este año «sigue siendo ambicioso», aunque subrayó que permitirá a España «seguir acortando distancias con los socios europeos, y se mostró convencido de que se está en condiciones de alcanzar el objetivo del Gobierno de 20 millones de empleos en 2019.

No obstante, advirtió que esta tendencia tan positiva solo se mantendrá «aguantando con firmeza» el rumbo que ha guiado a la economía española en los últimos años, «sin aflojar las exigencias de rigor en el gasto y el déficit público».

Coincidencia con el Gobierno

Por otra parte, el presidente de Endesa mostró al Gobierno y al Ministerio de Energía su predisposición «al diálogo y al entendimiento» para afrontar los retos que tiene el sector energético.

«El Gobierno y el Ministerio de Energía saben que coincidimos en numerosas cuestiones de la política energética -sobre todo, en las esenciales», dijo Prado, quien subrayó que, cuando no se produce tal coincidencia, «saben que cuentan con nuestra predisposición al diálogo y al entendimiento».

Así, ante los «retos y dificultades» que plantean los objetivos energéticos y económicos; y la regulación del sector, subrayó que Endesa trata siempre de «encontrar y ofrecer propuestas constructivas desde su perspectiva como empresa». «Pero sin abandonar una visión global de las cuestiones», añadió.

En este sentido, insistió en que es el momento de «planificar el futuro», para lo que es «imprescindible contar con una ‘hoja de ruta’ que señale el destino y la cuantía de las inversiones necesarias en los próximos años».

De esta manera, subrayó que, «por muy claros que estén los objetivos», hay que decidir «cuál es el camino más adecuado y beneficioso para todos», una decisión «crucial» que compete al Congreso y al Gobierno, pero que debe tomarse «tras un proceso constructivo de negociación y consenso», añadió.

Aumento del dividendo

Por otra parte, Prado valoró los «excelentes» resultados logrados por la compañía en 2017, con un beneficio neto de 1.463 millones de euros, un 3,7% más, que refuerzan la política de dividendos de Endesa, «que establece el reparto del 100% del beneficio ordinario neto en los ejercicios 2017 a 2020. Así, la propuesta de dividendo para 2018 del grupo asciende a 1,38 euros por acción, un 4% más que el repartido con cargo al ejercicio 2016.

A este respecto, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, indicó que el plan del grupo para el periodo 2017-2020, en el que prevé un aumento del beneficio neto a razón de un 6% anual, hasta alcanzar los 1.600 millones de euros al final del periodo, permitirá mantener «una atractiva remuneración» para los accionistas, con un ‘pay out’ del 100% y un mínimo de 1,33 euros brutos por acción para 2018.

No habrá cierres si el suministro se resiente

Borja Prado también ha asegurado que la energética no cerrará ninguna planta de generación eléctrica, ya sea de carbón o nuclear, «que pueda afectar verdaderamente» al precio de la electricidad y a la seguridad del suministro. En declaraciones a la prensa tras la junta de accionistas, el «absoluto diálogo» con el Gobierno a este respecto y subrayó que cualquier decisión que se adopte respecto al cierre de centrales, se hará «ordenadamente», como, según su opinión, ocurrió el año pasado con la planta nuclear de Santa María de Garoña. «No vamos a cometer ninguna irresponsabilidad que pueda afectar a la seguridad de suministro y a los precios de la electricidad», añadió al respecto.

Eso sí, el presidente de Endesa defendió también la necesidad de que exista una rentabilidad para la compañía de las centrales en operación, por lo que en los casos en que esto no suceda, se planteará al Gobierno este tema para que se busque «una fórmula de que sea rentable». «Y si no es así, pues no seguiremos adelante», dijo.

«Rentabilidad y que contribuya a la seguridad de suministro. Siempre estaremos buscando la mejor forma de hacer sostenible la transición energética», subrayó al respecto el consejero delegado de Endesa, José Bogas.

A este respecto, Bogas añadió que la rentabilidad tiene que ver con que sea capaz de generar «un margen para cubrir los costes fijos y la amortización de la nueva inversión». «Sin eso no podremos invertir, ya que no somos una ONG», apuntó.

En lo que se refiere al debate de alargar la vida de las centrales nucleares, donde Endesa defiende su extensión hasta los 50 o 60 años, Prado recordó que las decisiones entre los socios dueños de las plantas deben ser «por unanimidad» y confió en que serán capaces de ponerse «de acuerdo».

«No vamos a tomar ninguna decisión en una planta nuclear que pueda afectar a la estabilidad de suministro. Eso lo consideramos una irresponsabilidad y no lo haremos. Confío en que llegaremos a un acuerdo con el Gobierno y los socios», afirmó.

Un acuerdo responsable y razonable

Por otra parte, el presidente de Endesa se refirió a las protestas de los sindicatos de la compañía a la puerta de la sede coincidiendo con la junta general de accionistas debido a la negociación del convenio colectivo de la empresa y aseguró que se encontrará «un acuerdo responsable y razonable para todos».

A preguntas de representantes de los sindicatos durante la junta, Prado mostró «todo su respeto» ante las protestas de los cientos de trabajadores y responsables sindicales a la puerta de la sede y aseguró que el objetivo de la negociación es «tener una compañía más flexible y moderna, que nos permita competir hacia un mundo mucho más digital y rápido».

Finalmente, el consejero delegado de Endesa, José Bogas, se refirió a su renovación por cuatro años como consejero ejecutivo y no descartó seguir más allá de este mandato. «El futuro, como dice Zinedine Zidane, pues ya veremos, cuando toque decidiremos. Me encuentro bien, como diría Ronaldo. Si estuviera en mis manos, si estuviera bien de salud…estaría todo el tiempo del mundo, pero luego median muchas cosas», dijo al respecto.