El Tesoro Público español espera limitar en 2019 el esfuerzo que realiza para sostener la financiación de las comunidades autónomas españolas. El organismo encargado de la gestión financiera del Estado estima que durante el presente ejercicio tendrá que aportar un 40% menos de fondos, en términos netos, para satisfacer las necesidades de las regiones.

Así lo ha detallado este martes el secretario general del Tesoro y Financiación Internacional, Carlos San Basilio, durante la presentación de la estrategias de financiación del organismo para el presente ejercicio. «Calculamos que las necesidades netas de financiación para los fondos que dotan a las comunidades autónomas se situará en torno a los 9.000 millones de euros frente a los en torno a 15.000 millones de financiación del año pasado», ha apuntado.

San Basilio ha explicado que esta reducción de las necesidades responde a diversos cambios acontecidos en la situación financieras de las comunidades autónomas españolas. Por una lado, la reducción general de los déficit de las cuentas regionales. Por otro, los menores vencimientos de deuda programados en 2019.

San Basilio confía en que nuevas regiones acudan a los mercados para financiarse en 2019

Y, por último, la progresiva salida de comunidades autónomas al mercado para cubrir sus propias necesidades de financiación. Si en los últimos meses ya han dado este paso Andalucía y Baleares, el responsable del Tesoro confía en que a lo largo de los próximos trimestres otras regiones puedan seguir sus pasos.

Es cierto, ha explicado, que las candidatas a hacerlo (por cumplir con los objetivos de rating y presupuestarios) tendrían que haber presentado ya la solicitud. No obstante, ha mantenido abierta la posibilidad de que se arbitren fórmulas adicionales para los que no han cumplido con los plazos y quieran emitir deuda en los mercados puedan hacerlo antes de 2020.

San Basilio también se ha referido a la posibilidad de un alivio a la deuda que soportan las comunidades autónomas españolas. A este respecto, ha reconocido que el Tesoro ha mantenido conversaciones con los responsables regionales, pero asegura que aún no se han planteado propuestas en firme.

La reducción de las necesidades financieras de las comunidades en una de las bazas con las que cuenta el Tesoro para reducir sus necesidades generales de emisión a lo largo de 2019. Aunque el organismo prevé que las emisiones netas de la situación se situarán este ejercicio en los 35.000 millones de euros, ligeramente por encima de los 34.300 millones en que se situó en 2018, San Basilio ha reconocido que se trata de una previsión muy conservadora y que confían en poder reducirla a lo largo del ejercicio.

En la estrategia del Tesoro sí se contempla que todo el incremento neto de la deuda se centre en la deuda de largo plazo, mientras que en las letras el efecto neto sería nulo. De este modo, el Tesoro prosigue con su objetivo de aprovechar el actual escenario de tipos en mínimos para obtener financiación barata a plazos largos, lo que ha permitido llevar la vida media de la deuda española a máximos históricos, en el entorno de los 7,5 años.

San Basilio ha explicado que esta estrategia permite a España estar mejor preparada para afrontar un previsible repunte de los tipos de interés en los próximos años, a medida que el Banco Central Europeo (BCE) vaya avanzando en su estrategia de normalización de la política monetaria.