Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, ha lanzado varios dardos a las fintech, cuya competencia ve con cierta preocupación. «El problema de haber puesto el banco en el móvil es que a dos clicks está otro banco y otros competidores digitales, los nuevos entrantes», ha señalado. En un entorno que cambia a toda velocidad, «si no hacemos las cosas bien, desapareceremos», ha advertido.

Al mismo tiempo ha enviado un mensaje de cautela a los usuarios en torno a la seguridad que ofrecen las firmas digitales. «La realidad es que los clientes están con nosotros. Tenemos su confianza. Sus datos están seguros y no así cuando se trata de otros entrantes. Tenemos sus datos pero los utilizamos con prudencia», ha manifestado, en el marco de un desayuno organizado por Axis Corporate y la APD sobre el ‘Presente y futuro del sector asegurador’.

Para sobrevivir en un entorno más competitivo, Gortázar apuesta por diversificar y ofrecer más servicios. Entre ellos, ha destacado el de seguros, que aporta un 40% al resultado de CaixaBank.

Más allá de la revolución digital, el directivo ha detallado los retos que asume la banca, con la caída de rentabilidad y la cuestionada reputación. Ha destacado la búsqueda de la rentabilidad en un entorno hostil. «Los mercados de futuros indican, al menos, dos o tres años más con tipos negativo. Tenemos 180.000 millones en depósitos y cuentas. Con los tipos en negativo, la función tradicional de coger depósitos y dar préstamos no funciona. El crédito sigue cayendo y se resiste la gestión en pasivo», explica.

«Ha habido prácticas que no se deberían de haber producido, como la comercialización de preferentes o las cláusulas suelo. El bancario es un negocio en el que se han cometido muchos errores», ha reconocido. En contra, ha apuntado cuestiones que ha tildado de «injustas».  Lejos de ser un problema, ha subrayado que «los bancos de hoy han sido parte de la solución». Ha recordado que a los accionistas de CaixaBank la crisis les ha costado más de 4.700 millones de euros en aportaciones a la Sareb y al FROB.