Lo anunció incluso antes de llegar de nuevo a la Casa Blanca. El gas, junto al petróleo, serían dos de sus apuestas durante el nuevo mandato. Donald Trump acaba de cumplir su primer año en la que es su segunda legislatura como presidente de los EEUU. Un año en el que la sintonía política con nuestro país ha sido más bien inexistente, cuando no conflictiva. Pero en materia energética España ha bailado al ritmo del mercado controlado por Trump y el gas es el mayor ejemplo: en 2025 nuestro país importó el doble de Gas Natural Licuado (GNL) de EEUU que en 2024.

El pasado ejercicio marcó récords en la importación con 111.660 GWh que llegaron en grandes metaneros hasta nuestras plantas regasificadoras. Lo hicieron en una cantidad muy superior respecto al año anterior, que se cerró con un volumen de importación de gas estadounidense de 56.435 GWh.

Estados Unidos se ha propuesto ser el nuevo gigante de las energías y materias primas y disputar a China el control. En el caso de España, el veto a las importaciones de energía procedentes de Rusia y la mayor apuesta por el gas ante la inestabilidad de suministro que provocó el apagón del 28 de abril, han hecho que miremos hacia EEUU como nunca antes lo habíamos hecho.

Un récord histórico: 111.660 GWh de gas estadounidense

En este primer año del segundo mandato Trump, hasta nuestras siete plantas regasificadoras han arribado 110 grandes buques procedentes de los EEUU. Una entrada de gas natural licuado estadounidense que convierte a este país en nuestro segundo suministrador. De EEUU nos llega ya el 30% del gas, cuando el año anterior representaba el 16,6%.

Argelia, con quien la península está conectada vía gasoductos, sigue siendo nuestro principal suministrador de gas –tanto de gas natural como de GNL- pero lo hace en un porcentaje al que EEUU ya se aproxima. La importaciones de Argelia representan el 34,5% del total del gas que llega a nuestro país, según datos de Enagás.

Rusia sigue siendo un mercado con peso, pero mucho menor, con un 11% de importaciones. A estos tres países se suman otros trece suministradores de gas entre los que figuran Nigeria, Angola, Qatar, Perú o Trinidad y Tobago. En total, España importó 372.498 GWh de gas. Dos terceras partes del gas que compramos es Gas Natural Licuado que posteriormente debe ser sometido a un proceso de regasificación. El gas natural supuso el año pasado el 37,5% del total.

Las plantas de Bilbao y Huelva, en máximos de capacidad

El gas estadounidense entra fundamentalmente por los puertos de Bilbao y Huelva, que descargan casi la mitad del total. En el caso de la planta vizcaína, en 2025 lo hizo con la llegada de una treintena de buques procedentes de los EEUU que descargaron 28.000 GWh de GNL. Este volumen supuso tener que operar casi al máximo de su capacidad. La mayoría de estos metaneros procedían de Texas y Luisiana.

A Huelva llegaron 25 buques que descargaron 25.500 GWh. A Barcelona arribaron una veintena de buques metaneros de los EEUU, 17 a Sagunto, 13 a Cartagena, media docena a Mugardos y dos a la planta gijonesa de El Musel.  

En términos globales, nuestro país importó el año pasado casi un 10% más de gas del exterior. La demanda aumentó por cuestiones como el papel de refuerzo que se otorgó a las centrales de ciclo combinado tras el apagón de abril. El gas fue la primera fuente de generación energética en meses como enero, julio y octubre el pasado ejercicio. Se estima que los ciclos combinados han consumido un 30% más de gas.

España como 'hub' energético: exportando gas a Europa

Una demanda de gas que representó, según Enagás, el 19% del total de la demanda satisfecha. Ese gas procedente de EEUU y otros 15 países permitió a nuestro país incluso exportar gas. Del total del gas importado, en torno al 20%, se exportó a través de las conexiones con Francia que existen en Irún y Larraun (Navarra). Un gas que finalmente tiene como destino mercados como el alemán. Otra parte se exporta a través de pequeños buques.

Pero sin duda, el consumo nacional en usos residencial y de empresas es el que consume el volumen más relevante del gas que importamos. En 2025 el consumo interno representó el 65% del total.