Han pasado nueve meses y los españoles siguen confundidos y divididos sobre las causas del apagón del 28 de abril del año pasado. Alrededor de un tercio de los ciudadanos considera que detrás del cero energético que dejó a oscuras el país estuvo el exceso de energías renovables, fundamentalmente solar y eólica, en la red eléctrica y otro tercio apunta hacia la desconexión de varias centrales de la red por razones de seguridad. Incluso, un 10% de la población cree que la causa del apagón fue un ciberataque.

Es una de las conclusiones de la encuesta elaborada por Sigmados para la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) sobre la percepción de la ciudadanía de la energía fotovoltaica. En la misma se pregunta sobre las causas que originaron el apagón. Entre las respuestas la más repetida, por un 43,3% de los consultados, se sitúa la de que el origen estuvo en un fallo de las centrales que debía controlar la tensión de la red. Es precisamente la sobretensión en la red y la falta de control de la misma la razón que han arrojado la mayor parte de los informes realizados por los distintos organismos en los últimos meses.

Las causas del apagón según los ciudadanos

Entre quienes apuntan hacia la posibilidad de un ciberataque, las mujeres son más numerosas. El 13,2% de ellas cita esta razón como origen, frente al 7,9% de los hombres. También entre los jóvenes está más extendida esta teoría, el 13% de los comprendidos entre los 18 y 29 años lo cita.  

Otro de los datos significativos es que uno de cada diez españoles no sabe citar ninguna causa detrás del apagón, un porcentaje que se eleva hasta el 16% entre el grupo de 30 a 44 años de edad.

El estigma del gas natural frente al auge de la fotovoltaica

El sondeo realizado por la UNEF busca conocer cuál es la percepción que los españoles tienen de las energías renovables, en particular de la fotovoltaica. En relación al apagón, el 67% no ve como causa que las energías renovables tuvieran algo que ver. Fue precisamente esta tesis una de las esgrimidas inicialmente como posible causa, el exceso de energía renovable en la red y su menor capacidad de absorción de una sobretensión en la red.

Más aún, desde entonces Red Eléctrica opera en modo reforzado, dotando de mayor peso a energías como el gas natural. Junto a ello también ha iniciado un proceso de habilitación de centrales para incrementar el control dinámico de la tensión, el control en tiempo real. En el sondeo de la UNEF se muestra como el gas natural se sitúa como la fuente energética que los españoles creen que menos se debería impulsar. Es la energía solar con un 66% y la eólica con un 50% las energías que más apoyo tienen, frente al 7,5% de los españoles que defiende dar un mayor impulso al gas natural.  

Energías renovables para frenar el cambio climático

El papel de las energías renovables en la lucha contra el cambio climático es uo de los apartados que más se desarrolla en el sondeo de SigmaDos. Para algo más de la mitad de la población, el 51%, las energías renovables son una prioridad para frenar el cambio climático, al que se suma otro 37.9% que lo considera importante pero no prioritario. Se suma un 10,6% de encuestados que no lo ve necesario.

De entre quienes no apoyan la promoción de las renovables, un 62% asegura que las energías renovables no creen que jueguen un papel relevante.  Ante la energía solar la mayor parte de ellos no creen que se deba impulsar más y sólo uno de cada cuatro intensificaría su desarrollo en España.

En cuanto a la posibilidad de intensificar el peso de las energías renovables en la lucha contra el cambio climática, la población de más edad es más partidaria que los jóvenes. La encuesta refleja que entre los mayores de 65 años quienes creen que las renovables deben ser una prioridad representan el 56% frente al 53% de los menores de 29 años.  

Disposición a instalar paneles solares

La imagen que predomina de las energías eólica y solar es que son más baratas que el gas natural. La disposición a instalar paneles solares en el hogar es elevada en nuestro país, en la inmensa mayoría de los casos, el 86%, para reducir la factura de la luz y en menor medida, el 65,8% como vía de reducción de emisiones de CO2.

Respecto a la disposición a apoyar la instalación de parque solares, el apoyo varía en función del lugar en el que se instalen. Un 10% se opone a ellos, y un 67% los apoya si se instalan en lugares alejados de su municipio. Quienes están dispuestos a respaldarlos incluso si se instalan en su localidad representan el 60% del total.

Además, algo menos de la población, el 45%, cree que antes de autorizar la instalación de un parque fotovoltaico se debería obtener la aprobación de los residentes del municipio donde se levante el complejo. Para un 48% la autorización debería producirse pero no sería vinculante.