La CEOE y Cepyme han emitido un comunicado este jueves en el que se posicionan en contra de la propuesta elaborada por el Ministerio de Hacienda que el Ministerio de Trabajo va a presentar esta tarde en la reunión sobre la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026. "Establece condiciones inalcanzables para la mayoría de las empresas y, sobre todo, supone una nueva injerencia en la negociación colectiva y la libertad de empresa. Es puro intervencionismo", han concluido en la nota.

Además, han criticado que la propuesta de deducciones fiscales se haya "filtrado a los medios de comunicación antes de plantearla en la propia mesa de negociación". En la tarde del miércoles, se hizo público el detalle de la medida en la que el ministerio de Yolanda Díaz y el Ministerio de Hacienda han estado trabajando en las últimas semanas.

Tras cinco años consecutivos en los que las subidas del salario mínimo solo han sido firmadas por los sindicatos, este año, Trabajo ha intentado acercar a los empresarios a fin de alcanzar un acuerdo tripartito. Ya que la subida planteada por el Gobierno (3,1%) más que duplica la propuesta de CEOE y Cepyme (1,5%), el departamento de Yolanda Díaz ha querido introducir incentivos fiscales.

Así las cosas, en cuanto a la propuesta, "de lo que hemos podido conocer por la prensa", CEOE y Cepyme explican en su comunicado que supone la sustitución de la "esperada" indexación de los contratos públicos "por unas fórmulas trileras y que no compensan los costes asociados a la actualización del SMI planteada, de espaldas a lo compartido por todos los interlocutores del diálogo social bipartito en el AENC (Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva)".

Según la patronal, esto es así porque, entre otras cosas, "deja fuera a todos los autónomos y a la inmensa mayoría de las empresas de todos los sectores". De hecho, la medida excluye también, "de manera insólita, a las empresas en pérdidas, que son las que más lo necesitan, a las cooperativas y a las entidades sin ánimo de lucro", rematan su nota. De esta forma, la negociación que tendrá Trabajo con los agentes sociales a las 17:00 de este jueves se torna complicada como para alcanzar un acuerdo tripartito en el que se sumen los empresarios.

El incentivo fiscal

El documento de Hacienda y Trabajo contempla un incentivo fiscal progresivo en el Impuesto sobre Sociedades para las empresas, con el que podrían compensar hasta el 100% del coste asociado a la subida del salario mínimo, siempre que la compañía aumente el número de trabajadores que ganen por encima del salario mínimo y mantenga ese incremento en el tiempo.

En concreto, en el caso de las compañías de menos de 100 empleados, la medida exige sumar al menos un trabajador a jornada completa durante un año, mientras que en las empresas de mayor tamaño el aumento deberá ser como mínimo de dos empleados o del 1% de la plantilla. Además, el beneficio fiscal quedaría limitado a firmas en las que el gasto en personal supere el 70% del total de su cuenta de resultados y obligaría a no reducir plantilla y a sostener esas mejoras salariales durante al menos dos años; de incumplirse las condiciones, el incentivo tendría que devolverse. Así, la rebaja sería progresiva y compensaría entre el 25% y el 100% del coste que la subida del SMI suponga para la empresa, en función del aumento de trabajadores que pasen a cobrar por encima del salario mínimo.