El Ministerio de Trabajo se ha reunido con los agentes sociales este jueves para abordar la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) para 2026. La propuesta del departamento que dirige Yolanda Díaz plantea un incremento del 3,1%, es decir, 37 euros más al mes hasta alcanzar los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas. Tras una reunión que ha durado poco más de una hora, el secretario de Estado de Trabajo, Joaquín Pérez Rey, ha comunicado que la negociación ha concluido y que la subida será respaldada únicamente por los sindicatos, sin el apoyo de la patronal.
Además, Pérez Rey ha avanzado que el Gobierno pretende reformar mediante un Real Decreto, "sin necesidad de rango ley" —es decir, sin que pase por el Congreso de los Diputados—, la normativa vinculada al salario mínimo para impedir que los incrementos del SMI puedan ser absorbidos o neutralizados mediante los complementos salariales. Esto obligaría a reformar las reglas de absorción y compensación, una reivindicación exigida por los sindicatos, y ante la que la patronal se oponía.
En relación con las rebajas fiscales vinculadas al Impuesto sobre Sociedades que se habían deslizado en las últimas horas como fórmula para facilitar un acuerdo con los empresarios, Pérez Rey ha asegurado que ni siquiera se han llegado a presentar formalmente en la mesa de negociación. "No hemos escatimado esfuerzos" para intentar alcanzar un acuerdo tripartito, ha afirmado el secretario de Estado de Trabajo, insistiendo en que el Gobierno "ha hecho todo lo posible" para sumar a los empresarios. Sin embargo, ha lamentado que la propuesta haya recibido un "rechazo abrumador" por parte de la patronal, que llegó a calificarla de "intervencionismo", motivo por el que Trabajo ha optado por no someterla a debate al considerar que habría sido una "pérdida de tiempo".
Fracasa la vía del acuerdo tripartito
Tras cinco años consecutivos en los que las subidas del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) sólo habían contado con el apoyo de los sindicatos, para 2026, Trabajo quería contar con la ratificación de los empresarios y alcanzar un acuerdo tripartito. Pero el objetivo se ha vuelto a frustrar ante la distancia entre las partes: la propuesta de subida del salario mínimo planteada por Trabajo —del 3,1%—, más que duplicaba la presentada por CEOE y Cepyme, que proponía limitarlo al 1,5%.
Para intentar salvar un acuerdo con el apoyo de la patronal, el departamento de Díaz intentó recuperar la desindexación de los contratos públicos, una reclamación histórica con la que tanto sindicatos como patronal estaban de acuerdo. Pero el intento se frustró cuando Hacienda rechazó la propuesta. Posteriormente, Hacienda propuso una rebaja fiscal en el Impuesto sobre Sociedades a través de deducciones fiscales. Un planteamiento que se filtró a los medios este miércoles y que en la mañana del jueves tuvo respuesta por parte de los empresarios.
CEOE y Cepyme emitieron un comunicado conjunto en el que rechazaron la propuesta por considerar que dejaba fuera a amplios colectivos y que imponía requisitos "inalcanzables" para la mayoría de empresas. En particular, denunciaron que el incentivo fiscal, tal y como se había diseñado inicialmente, excluía a los autónomos empleadores —al circunscribirse solo al Impuesto sobre Sociedades— y también a empresas en pérdidas, además de cooperativas y entidades sin ánimo de lucro. Pese a ello, fuentes de Hacienda consultadas por El Independiente, apuntaban que el Ejecutivo trabajaba en ajustes para ampliar el perímetro de la medida e incluir a los autónomos que tributasen en el régimen de estimación directa.
Con todo, la propuesta de deducciones fiscales no ha llegado a plantearse formalmente en la reunión de este jueves en la mesa de diálogo social. Según ha trasladado Trabajo, el Gobierno ha optado por no someterla a debate ante el rechazo previo expresado por CEOE y Cepyme en su comunicado. Así, el Ministerio de Trabajo da por cerrada la negociación y llevará la subida del SMI adelante sin el aval de los empresarios.
Respuesta de los empresarios
Tras la reunión, CEOE y Cepyme han remitido a los medios un nuevo comunicado en el que denuncian que la mesa se había celebrado "sin que se hayan podido seguir los procesos mínimos de consulta propios del diálogo social". Las organizaciones empresariales han atribuido el desenlace a una "descoordinación y conflicto entre ministerios sin precedentes" y han confirmado que, por "unanimidad", habían decidido no apoyar la propuesta de subida del SMI planteada por el Gobierno
Además, la patronal ha denunciado que "nunca se había visto una falta de respeto y un desprecio tan claro al diálogo social como el que estamos presenciando en estos días", en referencia con que el Ministerio de Trabajo habría pactado con los sindicatos, no solo la subida salarial, sino también la "no compensación y absorción de los complementos salariales", lo que supone un "quebranto de la negociación colectiva" al saltarse "de nuevo el Estatuto de los Trabajadores" y que provocará un "incremento exponencial de los costes" y "asfixiará a gran número de empresas".
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