Unicaja mantiene su rumbo en solitario y no atisba posibles fusiones en el corto plazo. La entidad malagueña que centraba las miradas tras el fracaso de la opa de BBVA sobre Sabadell defiende su proyecto individual aunque abierta a realizar compras para crecer, sobre todo, en crédito al consumo. "No hay catalizadores para las operaciones corporativas en el corto y medio plazo", zanjó su consejero delegado Isidro Rubiales.

Eso sí, abrió la puerta a una cierta expansión territorial en regiones donde su implantación es testimonial. "Nuestra ambición es ser un banco nacional y hacer negocio donde se puede hacer negocio", recalcó Rubiales tras la presentación de resultados, en los que el banco andaluz comunicó un beneficio de 632 millones de euros. Ahora mismo su implantación se centra en Andalucía, Comunidad de Madrid, o las dos Castillas.

"Siempre visualizamos zonas que puedan tener mejor desempeño y desarrollo económico", se limitó a decir sobre en qué zonas geográficas se centraría esa expansión. En todo caso, reconoció que para conseguir ese objetivo podría ser necesario abrir sucursales. Aunque puntualizó que no tantas como requería antaño un plan de estas características, pues los medios digitales ya están permitiendo al banco operar en regiones donde su presencia física es muy limitada.

La jornada de resultados penalizó a la entidad en bolsa. Al cierre de la sesión, había caído un 4,91% hasta los 2,83 euros por título, pese a haber informado de un beneficio neto de 632 millones de euros en 2025, un 10,3% más, y haber elevado el pay-out al 70%.

De momento, la entidad actualizó sus previsiones tras cumplir las guías dadas al mercado meses atrás. En este sentido, elevó un 19 % la previsión de resultado neto acumulado para el periodo del plan estratégico hasta 2027 por encima de 1.900 millones de euros frente a los 1.600 millones estimados inicialmente. La entidad distribuirá con cargo a los resultados de 2025 un dividendo de 443 millones, de los que 169 ya los abonó en septiembre.

Además, insistió en que las posibilidades de comprar siempre las están analizando, pero no en el nivel de operaciones corporativas. "No se trata de comer para que no te coman", reflexionó acerca de si podrían realizar compras para evitar se absorbidos por otra entidad. "El tiempo le ha dado la razón a los accionistas de este banco que siempre apostaron por el proyecto independiente", concluyó Rubiales.  

En hipotecas, Rubiales defendió la estrategia conservadora de la compañía. Frente al crecimiento de otras entidades en el segmento, defendió que Unicaja se ha mantenido prácticamente estable en saldo, lo que por lógica le ha hecho caer en cuota. "No tiene sentido financiar por crecer en volumen si no tienes un retorno", comentó.

Asimismo, insistió en que el problema de la vivienda que está tensando el mercado hipotecario se basa en una oferta insuficiente para cubrir la demanda existente. Su previsión es que el mercado hipotecario va a seguir siendo competitivo en 2026 por esa falta de oferta. "Yo no veo una burbuja", concluyó.