Es un arma de doble filo para Irán. Por un lado supone una fuente de ingresos clave, cerca de 50.000 millones de dólares anuales. Por otro, un músculo de coacción y presión global. En crisis anteriores, la amenaza de cierre del estrecho de Ormuz apenas se cumplió y su impacto fue controlado. Este punto de paso del 20% del petróleo mundial y el 25% del gas natural licuado es, sin duda, un arma estratégica con la que el régimen iraní siempre ha jugado y a la que ayer, tras el ataque de Estados Unidos e Israel, volvió a recurrir.

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La agencia de noticias iraní Tasnim, vinculada a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, informaba horas después del ataque, que se estaba impidiendo el paso de buques por este punto. El cierre de esta ruta marítima ya sobrevolaba los temores de los productores de petróleo y gas y empezaba a sentirse en los mercados.

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Evolucion del precio del 'barril Brent'

En los últimos siete días, el precio del barril Brent se ha ido incrementando a medida que la incertidumbre y los anuncios de Trump sobre una posible intervención en Irán se consolidaban. Ayer, el barril Brent, de referencia en Europa, alcanzó los 72,48 dólares. Los expertos temen que no tarde mucho en tocar los 100 dólares por barril, lo que supondría un repunte del 37%. Esta cuota no se rebasaba desde junio pasado, cuando una crisis previa con Estados Unidos volvió a sobrevolar el mercado del crudo con el Estrecho de Ormuz de fondo.

Prácticas de tropas iraníes en el estrecho de Ormuz.

Ubicado entre las costas de Irán y Omán, entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, cada día transitan casi 150 grandes buques, el 37% de ellos petroleros. Se trata de crudo y gas procedente fundamentalmente de Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Qatar, Irak y Kuwait y con destinos en Asia, Europa y los Estados Unidos. Cada día se calcula que cruzan buques por el Estrecho de Ormuz que suman entre 18 y 20 millones de barriles de crudo. El temor a que la crisis en Irán se alargue en el tiempo y que la decisión de las autoridades iraníes de bloquear el estrecho se prolongue, preocupa.

Impacto en el mercado global y China

Desestabilizar el mercado del crudo sería una de las consecuencias, pero no la única. Irán es uno de los principales productores y suministrador de China. El 80% de su producción la compra el mercado chino.

Imagen satelital del Estrecho de Ormuz.

El estrecho de Ormuz es clave para seguir engrasando la gran fuente de ingresos del Gobierno de Irán: el petróleo. Por eso el principal interesado en que la ruta no se detenga es la propia Irán y algunos de sus aliados. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) aseguraba en un informe que una crisis prolongada en el estrecho de Ormuz sí afectaría a los envíos de los principales productores del Golfo, Arabia Saudí, Emiratos, Kuwait, Irak y Qatar. También afectaría a la mayor parte de la capacidad de producción mundial excedentaria, "que se concentra en el golfo Pérsico". El paso del estrecho es crítico para China, India y Japón: por ejemplo, alrededor del 90 % del petróleo iraní va a China y hasta el 60–75 % del crudo importado por Corea del Sur y Japón atraviesa este canal.

La evolución al alza del precio del crudo ya se vivió el pasado 13 de junio cuando Israel atacó Irán. La tensión vivida esos días hizo que el precio pasara de 69 dólares por barril Brent a 77 dólares en apenas seis días. Entonces, la crisis se recondujo en un plazo breve de tiempo y el impacto económico pronto se mitigó al volver a caer hasta los 67 dólares. Fueron sólo 12 días de crisis. Sin embargo, el ataque perpetrado ahora y las consecuencias en la zona auguran que el escenario sea significativamente diferente y más prolongado.

Reunión clave hoy de la OPEP+

En esta situación se celebrará hoy la reunión de la OPEP+ en la que se decidirá si se aumenta la producción de petróleo. Arabia Saudí, Rusia, Irak, Emiratos Árabes, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, deberán decidir si amplían aún más la producción ante el posible impacto de la crisis iraní.

La OPEP+ revirtió entre abril y diciembre del año pasado los recortes que se habían adoptado en la producción desde 2023. La medida ya había afectado al precio a la baja del crudo. La crisis de Venezuela y el intento de Trump de incrementar la producción de petróleo en su país es otro de los elementos que estará hoy sobre la mesa. Hasta ahora se había avanzado que el incremento sería de 137.000 barriles diarios más, pero todo apunta a que esa cantidad se pueda aumentar para aplacar la incertidumbre de los mercados.

Actualmente, la producción de petróleo de Irán representa el 3% del consumo mundial, lo que supone unos 3,1 millones de barriles diarios.