El coste de las primeras 100 horas de la operación Epic Fury que dio con la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, alcanzó los 3.200 millones de euros, según unas estimaciones del prestigioso Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés). Esto son unos 769 millones de euros diarios durante las primeras 100 horas de combate contra el régimen de Irán.

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La estimación del think tank se divide en tres ramas: 'operaciones y soporte', en el que se incluyen los costes estimados para operar la misión, junto con su soporte; las 'municiones gastadas', que estima el valor de las municiones disparadas contra Irán; y el 'desgaste', que incluye el coste estimado para reemplazar los activos perdidos en las operaciones, como las infraestructuras o capacidades militares dañadas.

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En cuanto a las municiones, el epígrafe más costoso, el CSIS estima que se gastaron unos 2.666 millones de euros durante las primeras 100 horas del ataque militar con "ataques de casi 2.000 objetivos con más de 2.000 municiones", según aseguró el almirante Brad Cooper del Mando Central de los Estados Unidos (CENTCOM). Respecto al tipo de munición, el centro de investigación señala que es posible que las fuerzas estadounidenses utilizasen exclusivamente munición guiada, más precisa. Tal y como señaló Cooper, se realizaron "múltiples oleadas de misiles de crucero que destruyeron las capacidades de mando y control de las defensas iraníes".

Respecto a esto, el CSIS relata que es posible que se utilizasen más de 160 Tomahawks en la fase inicial de la operación, un misil que cuesta unos 3,6 millones de dólares la unidad. "Algunos probablemente apuntaron a líderes clave (aunque Israel parece haber atacado los objetivos de liderazgo en Teherán) y a las fuerzas de seguridad. Aviones de guerra electrónica como el F-18G probablemente dispararon misiles antirradiación para suprimir las defensas aéreas iraníes", asegura el CSIS.

En el caso de pérdidas e infraestructuras dañadas, las únicas pérdidas de equipo reconocidas en las primeras 100 horas de operación militar son tres cazas F-15 con un valor de 89 millones de euros. En total, las pérdidas se estiman en unos 309 millones, sumando otros daños operativos y materiales como en las instalaciones portuarias de Kuwait y en instalaciones de Catar.

En cuanto al costo operativo y de soporte, el CSIS señala que el coste se estima en unos 168,5 millones de euros, basado en la Oficina de Presupuesto del Congreso sobre los costes operativos y de apoyo por cada unidad que participó en la operación. De esta cifra, 107,5 millones provienen del despliegue aéreo en el que participaron alrededor de 50 aviones furtivos, 110 aviones no furtivos y 80 cazas.

Comparación entre la operación militar de Estados Unidos y España

Estados Unidos es la primera potencia militar del mundo. España, en su lugar, el noveno mayor exportador de armas del mundo, mantiene una posición cada vez más residual en la OTAN después de que el Gobierno de Pedro Sánchez fuese el único de los 32 aliados que se negase a llegar al objetivo pautado del 5% del PIB del gasto en Defensa. Ahora, con la intervención militar de Donald Trump en Irán sin la aprobación del Consejo de Seguridad ni del Congreso de Estados Unidos, la distancia se ha ensanchado entre España y Estados Unidos. El 'No a la guerra' de Sánchez se desmarca de la posición de países vecinos como Francia y Alemania y deja cada vez más difícil visualizar los puntos en común entre La Casa Blanca y Moncloa.

Sin embargo, en un ejercicio por comparar el poderío militar de ambos países, Estados Unidos gastó en las primeras 100 horas en su operación Epic Fury en Irán unos 3.200 millones de euros, según el prestigioso think tank Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), tanto como el valor en España del polémico programa de artillería sobre ruedas, ahora en vilo, y del programa de modernización de los Pizarro.