Desde el Banco Central Europeo (BCE) han decidido "no sobrerreaccionar". Así, la presidenta del organismo, Christine Lagarde, ha comunicado este martes que mantendrán los tipos de interés en el 2% por sexta reunión consecutiva aunque advierte del "impacto importante en la inflación" por la guerra en Irán, sobre el que ha comentado que "está perturbando los mercados de materias primas y lastrando los ingresos y la confianza".

Según el comunicado del BCE: "La guerra en Oriente Medio ha creado riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico, que hacen que las perspectivas sean mucho más inciertas". Además, Lagarde ha recriminado que "la inflación podría ser inferior si se redujesen los aranceles en las exportaciones europeas y los países con exceso de capacidad aumentasen aún más sus exportaciones a la zona euro". De esta forma, la tasa de depósito (DFR) seguirá en el 2%, la de referencia para sus operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,40%.

Durante la rueda de prensa, Lagarde también ha expresado que el organismo está "comprometido con que la inflación se estabilice en el entorno del 2% a medio plazo", pese a los "riesgos" derivados de la guerra en Irán, cuyo impacto económico en la Unión Europea "dependerá de la intensidad y duración del conflicto y en cómo los precios de la energía afecten al consumo".

En este sentido, el BCE ha elevado la previsión sobre la inflación media para 2026 desde el 1,9% previsto en la última reunión (diciembre de 2025) hasta el 2,6%. No obstante, Lagarde ha señalado que los europeos "estamos en una buena posición", ya que el último dato de inflación de la zona euro se situaba por debajo del objetivo del 2% del Banco Central Europeo, en el 1,9% en febrero.

El BCE cumple con lo esperado

La decisión se alinea con las declaraciones ofrecidas la semana pasada por el vicepresidente del Banco Central Euopeo (BCE), Luis de Guindos, que explicaba que el impacto del conflicto en Oriente Medio, por el momento, había sido "ordenado" por lo que reclamaba "cabeza fría y no sobrerreaccionar".

Además, la decisión reproduce la decisión de la Fed (Reserva Federal Estadounidense), que en la tarde de este miércoles optó por mantener sus tipos de interés (en el rango objetivo del 3,50% al 3,75% por segunda vez consecutiva) y con las predicciones de los mercados.

Segúnel CIO Global Public Markets de Allianz Global Investors, Michael Krautzberger, se esperaba que el BCE mantuviese los tipos de interés "sin cambios" aunque advierte de que "probablemente adopte un tono más atento en respuesta al fuerte aumento de los precios de la energía" con "una mayor disposición a actuar si las expectativas de inflación comienzan a desviarse" y según las predicciones anticipadas de los mercados, hay "un 80% de probabilidad de una subida de tipos para finales de 2026", concluye el analista.

En la misma línea, el responsable de Análisis de Deuda Soberana de Mercados Desarrollados de MFS Investment ManagementPeter Goves, advertía de que el BCE sería "prudente" aunque sugería que Lagarde adoptaría un tono "vigilante" ya que "el BCE está centrado en evitar un repunte de la inflación similar al de 2022".