Los hermanos Escribano paralizan la fusión de su empresa familiar con Indra. Lo hacen tras las presiones del Gobierno para que Ángel Escribano deje la presidencia de la cotizada. Algo a lo que este último se niega. Los empresarios madrileños han transmitido su posición al consejo de administración de la compañía a través de una carta. El órgano está reunido de urgencia desde las 15 horas de este jueves.

A última hora de este miércoles, el organismo público que preside Belén Gualda envió una nota a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la que enseñaba la puerta a Escribano como condición para seguir adelante con el análisis de la operación. La misma a la que hace un año no puso reparos cuando el empresario madrileño fue colocado por Moncloa al frente de la compañía como sustituto de Marc Murtra.

"A la vista de la Información Relevante publicada por la SEPI el pasado 18 de marzo de 2026, desde EME consideramos que no se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación entre Indra Group y Escribano Mechanical and Engineering SLU, por lo que EME se retira de la operación", señala la misiva.

"Desde EM&E, primer accionista privado de Indra, subrayamos que esta decisión ha sido adoptada con el objetivo de evitar cualquier riesgo que pudiera afectar a Indra. En este sentido, consideramos que frenar en este momento es la mejor forma de salvaguardar el proyecto de crecimiento de la compañía, un proyecto estratégico liderado por su presidente, Ángel Escribano, para reforzar el posicionamiento de la cotizada tanto a nivel nacional como internacional", indica la carta a la que ha tenido acceso Europa Press.

Como consecuencia de esto, indica Indra en una comunicación remitida a la CNMV, la compañía da por "concluido" el proceso de análisis de la potencial operación tras un año en marcha. El consejo dio el mandato por unanimidad de explorar la integración. Su consejero delegado José Vicente de los Mozos lleva tiempo defendiendo la lógica industrial de la misma en el actual contexto geopolítico. Se buscaba con ello crear un 'campeón nacional' de la defensa.

Pero el Ejecutivo de Pedro Sánchez alega ahora que la operación supone un conflicto de interés, dado que es propiedad al 50% del presidente de Indra y de su hermano, también con asiento en el consejo de administración. Escribano controla un 14,3% del capital de Indra.

El Gobierno no quería bajo ningún concepto que, en caso de realizarse la fusión por absorción, los hermanos pudieran llegar a superar el peso que tiene el Estado del 28% a través de la SEPI. Mucho menos en alianza con algún otro accionista como el fondo Amber Capital, propiedad del dueño de Prisa -la editora de El País-, Joseph Oughourlian.

Indra se desploma más de un 12% en bolsa

El mercado no ha tardado en reaccionar al último giro de los acontecimientos. El precio de la acción ha agudizado su desplome y cae ya más de un 12%, hasta bajar del umbral de los 50 euros. Sin embargo, su punto más bajo, a las 17 horas, alcanzó los 47,66 euros, con una hundida superior al 17% del valor. De esta manera, la compañía ha borrado tan solo en una jornada más de 1.254 millones de euros de valor. Si se toma como referencia el martes, día en el que se dio a conocer las fuertes presiones de Moncloa para ejecutar la dimisión de Escribano, la cotizada acumula más del 19,5% de caída. Es decir, ha perdido más de 1.700 millones de euros de capitalización en solo tres jornadas.