El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado el paquete de medidas para contener el impacto de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Medio tras el Consejo de Ministros extraordinario de este viernes. Un plan con 80 medidas, que entrarán en vigor este mismo sábado, por valor de 5.046 millones de euros. Según ha defendido el presidente, las medidas "estarán vigentes el tiempo que sea necesario y si las circunstancias requieren ampliarlas, lo haremos". Entre ellas, se incluye la reactivación de ayudas directas a agricultores, ganaderos, y pescadores ya aplicadas durante la guerra en Ucrania, que contemplaba transferencias directas para compensar el aumento de los costes de producción.
En esta ocasión, el Gobierno movilizará ayudas específicas para agricultores, ganaderos y pescadores con el objetivo de amortiguar el encarecimiento de la energía y los fertilizantes, que desde que se inició el conflicto se han incrementado en más de un 25% y 40%, respectivmaente. No obstante, el Ministerio de Agricultura también incorporará otras líneas de apoyo adicionales, por lo que el volumen total de ayudas ascenderá finalmente a entre 800 y 900 millones de euros, según fuentes del Ejecutivo.
Así, entre las principales medidas figuran subvenciones para paliar la subida del combustible —con una ayuda directa de 20 céntimos por litro adicionales para el campo, que se suman al descuento general— y un esquema equivalente para la compra de fertilizantes. En el caso del carburante, la ayuda será canalizada a través de la Agencia Tributaria y las administraciones forales correspondientes en País Vasco y Navarra, lo que permitirá su abono de forma prácticamente automática y sin necesidad de trámites adicionales por parte de los beneficiarios.
Así, entre las principales medidas para el sector primario figuran subvenciones para paliar la subida del combustible —con un ayuda directa de 20 céntimos por litro de combustible, que se suman al descuento general— y una ayuda equivalente para la compra de fertilizantes. En el caso del carburante, la ayuda será canalizada a través de la Agencia Tributaria y las administraciones forales correspondientes en País Vasco y Navarra, lo que permitirá su abono de forma prácticamente automática y sin necesidad de trámites adicionales por parte de los beneficiarios.
En referencia a cuándo se producirá el pago, el Ejecutivo prevé calcular las ayudas tomando como referencia el consumo de gasóleo agrario registrado en 2025, lo que permitirá determinar de forma anticipada el importe correspondiente a cada beneficiario. No obstante, al tratarse de un pago único y requerir el despliegue de una infraestructura administrativa específica, este sistema no estará operativo hasta el mes de mayo. Así, según fuentes del Gobierno, esta ayuda comenzarán a abonarse previsiblemente a partir de junio, en una primera estimación.
Asimismo, este paquete se complementará, además, con otras iniciativas incluidas en el Decreto-Ley como son: la bajada del IVA de los combustibles del 21% al 10%, la disminución del IVA para el gas natural, los pellets y la leña —con impacto directo también en el sector agrario—, la congelación del precio máximo del butano y del propano, una prórroga del escudo social, deducciones fiscales en el IRPF para quienes instalen placas solares y sanciones para las empresas que se "enriquezcan" en vez de trasladar estas ayudas del Estado a los consumidores.
Unión de Uniones considera el plan "no está a la altura de la situación"
Tras la comparecencia del presidente, la organización profesional Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha calificado de "pobre" el plan por "no estar a la altura de la situación". Y además, han reclamado una intervención "mucho más intensa" con la constitución de un Fondo Extraordinario de 1.500 millones de euros exclusivamente para ayudas directas a las explotaciones agrícolas y ganaderas de los sectores afectados.
La organización agraria señala que lo aprobado por el Gobierno relativo a la rebaja fiscal de combustibles y energía "es lo mínimo que cabía esperar" y que la reducción del IVA en el gasóleo y la ayuda de 20 céntimos por litro es una medida "meramente coyuntural" que se queda "muy lejos" de su reivindicación de un gasóleo profesional agrario con fiscalidad mínima en poste aplicada en precio en surtidor. Asimismo, han lamentado que entre lo aprobado no se enontraba la bajada general del IVA de los 'inputs' agrarios al mínimo que permite Bruselas, ni el cumplimiento de la sentencia del contrato eléctrico de doble tarifa para el regadío.
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