El Banco Central Europeo (BCE) acordó en su reunión de este jueves mantener los tipos de interés en el 2% pese al conflicto en Oriente Medio. El organismo que preside Christine Lagarde optó por no mover ficha aún, pese a que sí revisó al alza sus estimaciones de inflación y la baja el crecimiento.

Pero el hecho de que no eleve el precio del dinero no quiere decir que todo siga igual en el mundo de las hipotecas, pues normalmente se adelanta a estos movimientos al alza por parte del organismo con sede en Fráncfort. La guerra en Oriente Medio ha cambiado las perspectivas para este año, lo que da pie a los analistas a pensar que podría acometer subidas de tipos de entre 25 y 50 puntos básicos en las próximas reuniones.

"Ya lo estamos viendo en las subidas de los IRS (un índice oficial de referencia hipotecaria a 5 años) y también en las revisiones al alza de las ofertas hipotecarias de algunos bancos, lo cual son malas noticias para los consumidores", dice Juan Villén, director general de idealista/hipotecas. Como la cosa no tiene visos de mejorar en el corto plazo, desde el portal inmobiliario animan a no perder el tiempo para no dejar escapar oportunidades con las que financiar la compra de vivienda.

"Recomendamos a quienes estén en proceso activo de compra de vivienda que aceleren la obtención de ofertas de bancos, porque una diferencia de días o semanas puede suponerles un ahorro de costes importante", expresa Villén. "También quienes tienen hipotecas variables o mixtas a punto de vencer deberían hacer números y ver si tiene sentido cubrir el posible aumento de tipos que encareciera su hipoteca", añade.

Las entidades bancarias llevan ya meses retocando su cartera hipotecaria para tratar de limitar al máximo los riesgos del actual escenario geopolítico, agravado ahora por la guerra abierta en Irán por Estados Unidos. "Desde que comenzó el conflicto, hasta tres entidades diferentes —Openbank, ING y BBVA— han subido el interés de su hipoteca fija, independientemente del plazo", subraya el portavoz de Finanzas Personales del comparador Kelisto.es, Pedro Ruiz.

"Las nuevas subidas, junto con las que se han ido produciendo en lo que va de 2026, han provocado que el tipo medio de las hipotecas fijas en España ya sea más caro que hace un año", explica. El euríbor, principal indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas variables en España, ya no baja sino que empieza a repuntar. Hace diez días alcanzó su mayor subida diaria en casi veinte años. Así que las hipotecas variables que se revisen en abril de forma anual experimentarán su primera subida en dos años.

"Aunque el efecto directo todavía parece moderado —en torno a 5,5 euros más al mes (unos 65,9 euros al año)—, la lectura correcta es más exigente: si no se hubiera producido el conflicto, las cuotas habrían seguido bajando, en torno a 16 euros mensuales", afirma. Esto quiere decir que no es solo lo que se paga de más, sino también lo que se deja de ahorrar, lo que eleva el impacto total hasta unos 258 euros anuales, según sus cálculos.

La previsión es que los bancos mantengan una estrategia de máxima prudencia a la hora de colocar hipotecas, en este caso tanto las de tipo variable como las de tipo fijo. Todo mientras se mantengan activos los riesgos inflacionistas que derivan del impacto del conflicto bélgico en los precios de la energía y el petróleo, así como en las cadenas de suministro.

Laura Martínez, portavoz del portal iAhorro, también avisa de que algunos bancos ya han empezado a ajustar sus ofertas al alza para compensar el aumento del coste del dinero. Por ello, "los tipos de interés de las hipotecas fijas y mixtas (sobre todo durante su parte fija) también tienden al alza". "Esto encarece la financiación para quienes estén pensando en comprar una vivienda y reduce, de manera indirecta, la capacidad de ahorro de los hogares", concluye.