El informe final de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E) sobre el apagón del 28 de abril de 2025 en España y Portugal concluye que las energías renovables no fueron la causa única del colapso eléctrico, pero sí identifica limitaciones que obligan a revisar su integración en el sistema. "No es sobre renovables, sino sobre control de voltaje", resumió el presidente de ENTSO-E, Damián Cortinas, en la presentación del informe.
Este punto tiene especial relevancia porque España y Portugal están a la vanguardia en generación renovable en una Unión Europea que busca acelerar la autogeneración para reducir la dependencia energética y sortear las oscilaciones de precio de los combustibles fósiles derivadas de conflictos como la invasión de Ucrania o la crisis en Irán.
El problema, la potencia reactiva
El documento describe un sistema con alta penetración de renovables —especialmente solar y eólica— en una jornada típica de primavera con elevada producción y exportaciones. Sin embargo, el panel de 49 expertos señala que el problema no residió en el volumen de energía, sino en su comportamiento ante perturbaciones de tensión.
En concreto, las plantas renovables operaban con un "factor de potencia fijo", lo que implica que no ajustaban su producción de potence reactiva en función de la tensión de la red. Es decir, no reaccionaron activamente para estabilizar el sistema cuando el voltaje empezó a subir. Este comportamiento, aunque se ajustaba a la regulación vigente, contribuyó a que el sistema perdiera el control en el momento crítico.
En segundo lugar, el informe destaca que la reducción rápida de producción en algunas instalaciones —incluyendo desconexiones automáticas— agravó el problema al disminuir su capacidad de absorción de potencia reactiva. A ello se sumó la desconexión masiva de pequeñas instalaciones fotovoltaicas (techos solares) por la activación de protecciones frente a sobretensión.
Un modelo de generadores activos
Acceder a los datos de estas unidades de producción tan pequeñas es "difícil", agregó Cortinas, quien señaló que el fenómeno debe estudiarse con más profundidad. Precisó que, dado que todos los paneles cuentan con un inversor, los técnicos saben cómo implementar un control de voltaje en los dispositivos, un extremo que deberá analizarse con operadores y fabricantes.
La gran conclusión de los expertos es que el apagón ibérico fue un fenómeno inédito causado por múltiples factores que puede prevenirse en el futuro. Los técnicos proponen que las instalaciones dejen de operar con parámetros fijos y pasen a participar activamente en el control de tensión, respondiendo dinámicamente a las condiciones del sistema.
El documento no cuestiona el modelo renovable, pero advierte que su integración requiere nuevas reglas técnicas para que estas plantas pasen de ser generadores pasivos a actores activos en la estabilidad del sistema eléctrico europeo.
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