El Fondo Monetario Internacional (FMI) insta al Banco de España a introducir límites en las hipotecas. El organismo lo hace tras detectar señales de relajación en la concesión de préstamos. En plena efervescencia del mercado hipotecario, la institución considera necesario que el organismo que preside José Luis Escrivá ponga límites sobre la mesa para garantizar la estabilidad financiera.

Hasta el momento, la institución española ha comenzado a trabajar en un marco teórico sobre este aspecto, para estar prevenido en caso de que sea necesario tomar este tipo de medidas. Es, de hecho, uno de los pocos países de la Unión Europea que todavía no las ha aplicado.

El FMI reconoce que los criterios de concesión "siguen siendo prudentes en términos generales", pero al tiempo reconoce que "han empezado a relajarse en cierta medida". En este sentido, la misión del FMI para elaborar el informe 'Artículo IV' de España llama la atención sobre "el aumento reciente de la proporción de nuevas hipotecas constituidas con elevados ratios préstamo-valor". España cerró 2025 con el mayor número de préstamos para comprar una vivienda desde el año 2010 y el importe medio supera ya los niveles de la burbuja inmobiliaria.

En términos generales, las entidades bancarias no conceden más del 80% del valor de tasación de la vivienda a adquirir. Pero últimamente estos umbrales se han sobrepasado con determinado perfil de cliente o gracias a los programas de avales públicos puestos en marcha por las Comunidades o el Instituto de Crédito Oficial (ICO) para facilitar el acceso de los jóvenes a la vivienda en propiedad.

"En el próximo año deberían introducirse medidas hipotecarias basadas en la capacidad de pago de los prestatarios (BBM, por sus siglas en inglés), por lo menos en forma de orientación supervisora", opinan los técnicos del FMI. Con ello pretenden que se pueda "prevenir la acumulación de vulnerabilidades financieras relacionadas con la vivienda en un contexto de rápido aumento de los precios inmobiliarios".

En este sentido, el FMI señala que "la introducción de BBM basadas en garantías hipotecarias —como las ratios préstamo-precio o préstamo-valor— ayudaría a prevenir una acumulación de riesgos vinculados a la vivienda en el sector financiero".

Asimismo, añade que si los precios de la vivienda siguieran aumentando con rapidez y si las normas de concesión de préstamos se relajaran, "el Banco de España debería pasar de la orientación supervisora a límites de carácter obligatorio". Y considera bueno que se actúe con carácter preventivo. "Las BBM serían más eficaces e incidirían menos en el crecimiento del crédito si se adoptaran antes de que se acumularan los riesgos", remata.

Tumbar los topes al alquiler

Por otro lado, los técnicos del FMI piden en su informe una mayor implicación al Gobierno en materia de vivienda. "El deterioro de la asequibilidad de la vivienda exige una acción más contundente para aumentar la oferta de vivienda", indican. En su opinión, entre las prioridades del Ejecutivo de Pedro Sánchez debería estar el "acelerar los planes de desarrollo urbano, liberar aún más suelo para la construcción y agilizar los procedimientos de autorización".

También piden "reducir la inseguridad jurídica de los proyectos reactivando la reforma de la Ley del Suelo". Esta última quedó atascada en el Congreso ante la falta de acuerdo político. El FMI alerta de que "el rápido aumento de los precios de la vivienda, que está erosionando la asequibilidad y reduciendo la movilidad de los trabajadores". Y resalta que el aumento de precios se esté produciendo en "tasas de hasta dos dígitos".

En el mercado del alquiler, el FMI anima a tumbar los límites de precios que contempla la ley de vivienda aprobada en la pasada legislatura con la presión de Unidas Podemos. "A menos que una evaluación rigurosa refute la evidencia preliminar de que los controles de alquiler han reducido de manera significativa la oferta de vivienda en alquiler, dichos controles deberían suspenderse tras su período inicial de tres años", sentencian los técnicos del FMI.

Asimismo, creen que la citada norma que regula la declaración de "zonas tensionadas" para permitir controlar los alquileres "también debería modificarse a fin de imponer la condición de que las comunidades adopten medidas concretas y cuantificables para estimular la oferta, incluida la liberación de nuevo suelo".